Protagonistas

“Los niños son más inexpertos en el mundo, pero sus almas son robustas”

“Los niños son más inexpertos en el mundo, pero sus almas son robustas”

Protagonista Paula Markovitch

13.03.2026 - 00.01

La mirada infantil hacia la crudeza de la vida vuelve a ser protagonista de la nueva película de la cineasta Paula Markovitch

Jesús Zotano

Acude a la competición del Festival de Málaga con su cuarto largometraje. ¿Cómo se siente al respecto? 

Estoy muy emocionada, muy contenta y muy agradecida. Va a ser mi primera vez en este certamen, pero tengo amigos cineastas que me han adelantado que es un espacio muy fértil y en el que se celebra el cine.

La mirada de los niños vuelve a ser una pieza clave en esta película.  

Sí. La mirada de los niños me interesa muchísimo, y más un mundo convulsionado, donde hay tantas polémicas en torno al lugar de las infancias. Me interesa saber cómo tratamos a los niños y cómo nos miran los niños. Mi anterior largometraje, ‘El premio’, también partía de la mirada infantil. Ahora vuelvo al tema de la infancia con esta historia que está escrita especialmente para la niña Ángeles Pradal. La conocí cuando rodamos ‘Cuadros en la oscuridad’, en la que participó. Entonces tenía 8 años y le prometí que iba a hacer una película con ella como protagonista. Porque me parece que tiene una verdad, una poesía y una profundidad en su ser y su mirada que me inspiró muchísimo para hacer esta película.

Siempre se ha dicho que no es fácil rodar con niños y obtener el resultado que uno quiere. 

A mí, como directora, me gusta mucho trabajar con niños. No veo la dificultad que algunos colegas señalan. Al contrario, me parece una gran oportunidad: porque cuando los niños son talentosos, tienen una verdad que es muy difícil imitar en la edad adulta. Obviamente, las dificultades tienen que ver con cosas más prácticas. Los niños, a veces, tienen berrinches y esas cosas, pero entregan mucha verdad a la obra. Muchas veces tratamos a los niños con condescendencia, pero a mí me gusta mirarlos en su complejidad. Los niños no sienten menos. Simplemente son más inexpertos en el mundo, pero sus almas son robustas.

En este caso, habrá tenido que hacerles entender a sus protagonistas aspectos muy duros de la vida, como el suicidio.  

Yo siento que son ellas las que me enseñan a mí sobre estos asuntos. Se trata de niñas que viven una realidad muy difícil y conocen perfectamente la dureza de la vida. Quizás incluso mejor que los adultos. Nosotros enmascaramos la realidad, el niño tiene un contacto visceral con la dureza de la vida. Creo que en la profundidad de las historias son ellos los que nos enseñan a nosotros y nos guían con su sabiduría.

Ha declarado que, siendo niña, le invadían sentimientos de desamparo y desconcierto. ¿Sigue esta película esa idea de tratar de explicar qué nos pasa por la cabeza durante la infancia? 

Creo que todas las obras nacen de un sentimiento y una sensación. Y aunque esta historia es ficticia y no está inspirada en algo que me haya ocurrido, sí que posee un sentimiento de mirar al mundo adulto con otros ojos. Unos ojos que no son necesariamente ingenuos o esperanzados. No desde esa inocencia con la que a veces se describe a los niños. Para mí, los niños poseen una mirada más salvaje: sus ojos todavía no están enmascarados por la cultura. Cuando crecemos, comenzamos, de alguna manera, a anestesiarnos a la verdad de la vida. Me gusta esa franqueza con la que mirar los niños.

Cuando se habla de su cine, casi siempre se hace referencia al neorrealismo. ¿Se siente cómoda con esta afirmación? ¿Cuáles serían sus referentes? 

Me gusta especialmente Cassavetes, también me encantan Mike Leigh, Neil Jordan… Lo que me interesa en la puesta en escena no es tanto el realismo, porque yo no sé cuál es la realidad ni pretendo saberlo con mi obra. Lo que quiero es acercarme empáticamente a personajes vivos, contradictorios, confusos, salvajes… Esa es mi búsqueda, muy inspirada por estos artistas que he citado antes y que me parecen fabulosos. Si bien el neorrealismo tiene obras hermosísimas, siento que lo que pretenden es entender la realidad. Y yo no pretendo eso: ni siquiera sé si lo que veo es real. Yo solo quiero acompañar a los personajes en su vida.