Protagonista Daniel Giménez Cacho
El conocido actor Daniel Giménez Cacho estrena su ópera prima, un retrato sobre el miedo, la memoria y las consecuencias de enfrentarse al poder en México
Tamara Harillo
Vuelve al Festival de Málaga, esta vez con su ópera prima y en Sección Oficial. ¿Qué significa para usted presentar ‘Juana’ en este momento de su carrera?
Tengo un lindo recuerdo de cuando vine como actor, en 2001 con la película ‘Sin vergüenza’, de Joaquín Oristrell, que ganó mejor película, mejor guion y mejor actriz para la gran Verónica Forqué, que hoy descansa en paz. Han pasado 25 años y me emociona volver con mi ópera prima. Este es el mágico momento de su estreno y aquí vamos a saber si la película toca corazones y comunica todo lo que nos gustaría.
Después de una reconocida trayectoria, ‘Juana’ supone su debut en el largometraje como director. ¿En qué momento sintió la necesidad de ponerse tras la cámara?
Debo decir que como actor siempre tuve esa inquietud y fui desarrollando ese ojo. He dirigido ya cerca de 20 obras de teatro, pero el lenguaje cinematográfico es otro asunto. Quizá acumulé tantos momentos de “yo hubiera hecho esto así” que llegó la hora de pasar a la acción. Como actor, grandes directores me han enseñado mucho y les debo todo en este primer paso, pero también pude darme cuenta de lo mucho que aún tengo que aprender en este camino.
La película se adentra en la violencia contra las mujeres y en el riesgo que asumen quienes investigan el poder. ¿Por qué era importante contar esta historia ahora?
México tiene el récord de ser el lugar sin guerra más peligroso para ejercer el periodismo. Esta realidad de amenaza, persecución y asesinato es nuestra vida diaria. También somos un país donde la violencia contra la mujer es cotidiana y constante. Estos temas buscan ser silenciados porque visibilizarlos significa reconocer nuestro fracaso como sociedad y como gobierno. Es preocupante que se normalicen estos contextos de violencia y que permitamos que el silencio garantice la impunidad.
Siendo la violencia de género y los ataques a periodistas una realidad en México, ¿qué importancia tiene en este contexto el miedo?
Nuestra aspiración es que esta película ponga en valor el coraje de nuestro personaje para enfrentar la situación y el miedo que paraliza. Es ese el miedo que imponen los poderosos, pero también el miedo doméstico que nos inocula íntimamente el patriarcado. Es el miedo que alimenta al silencio y al terrible monstruo del olvido. Impunidad y olvido son nuestros adversarios.
Más allá del thriller político, ‘Juana’ es también el retrato de una mujer herida que vuelve sobre un caso que la marcó. ¿Cómo ha calibrado la denuncia social con el trauma de la protagonsita?
‘Juana’ para mí es ante todo el proceso interno de crecimiento y curación de heridas. Nos enfocamos específicamente en el cambio interno y luego podemos ver las consecuencias que este cambio provoca en el entorno. Se trata de procesos profundos, internos, que tienen que ver con la aceptación, el perdón, abandonar la victimización, los pactos de silencio, las lealtades invisibles y los mandatos familiares. Pienso que reconocer y mostrar las heridas, además de ser un gesto hermoso, es también empezar a sanarlas.
Como actor, ¿dirigir le resultó más natural que otros aspectos del rodaje?
Efectivamente, dirigir me resulta mas fácil porque soy actor y conozco los mecanismos. Al final, lo más importante es la confianza y la seguridad que puedas generarle a la actriz o actor. Para lo demás tuve buen tiempo para prepararme. Diseñar los planos y los movimientos de cámara, los ambientes, el vestuario... Para mí este trabajo es de colaboración, así que busqué profesionales con creatividad y acostumbrados a colaborar más que a obedecer órdenes.
Y después de esta experiencia, ¿ha cambiado su manera de entender el cine?
Como actor creo que se vive una situación de privilegio, pues uno transita en una plataforma construida especialmente para expresarse. Ahora como director experimenté, aunque ya lo veía, la cantidad de energía, esfuerzo, tiempo y espíritu que hay que sumar para que el barco llegue a buen puerto. Lo importante que es la lealtad y lo que enriquecieron este proyecto todas las personas que particparon. Es tanto esfuerzo colectivo que me resulta falso decir que ʻJuana’ es una película mía.