Protagonista Kim Elizondo
La directora Kim Elizondo presenta ‘Bye bye paraíso’, una historia inspirada en algunos patrones relacionales en Costa Rica
Carmen Escalante
¿Cómo surge la idea de contar la historia de Vilma, el personaje protagonista, hay algo de autobiográfico en esta historia?
Hay un montón de aristas biográficas en ella. Yo soy de un pueblo de Costa Rica, Pérez Zeledón, donde ocurrió una de las migraciones más masivas en los 90, de personas que buscaban en EEUU el “american dream”. Mi abuelo fue uno de ellos. Se fue prometiendo plata. Pero nunca pudo cumplir sus promesas, volvió ya enfermo para ser cuidado por las mujeres de mi familia. Muchas figuras femeninas de mi entorno buscaban ese proveedor en la figura de un hombre. Conocí a muchas mujeres con los mismos patrones, en relaciones con extranjeros adinerados, y empecé a reflexionar en qué consistía ese intercambio, de lo macro económico o político a lo concreto de una relación entre dos personas.
‘Bye Bye, Paraíso’ sugiere una despedida. ¿De qué “paraíso” habla su película?
Es como una inversión de dos paraísos. Por un lado el de mejores oportunidades que representa EE.UU. y, por otro lado, para personas que vienen de fuera, Costa Rica es un paraíso a nivel de naturaleza y calidad humana. Pero un paraíso que se está malvendiendo por la mala administración de sus territorios y los recursos, cediendo su autonomía.
También muestra la complejidad psicológica de las relaciones de dependencia económica y emocional...
En mi pueblo, o en pueblos como el mío, muchas mujeres aún ven en una pareja a su salvador. Nos venden la idea del amor romántico y del príncipe azul. Eso sigue teniendo mucha fuerza y el personaje de Vilma se está despidiendo de ese paraíso, dejando de ver su salvación en ese hombre extrajero. Pero me gustaba abarcar al personaje en toda su complejidad, no la mueve una sola cosa.
¿Cuál ha sido el mayor reto de dirigir tu primera película?
Fue una hazaña, poder entrar en el mundo del cine, que en mi país es muy reducido, más cuando no has tenido muchos privilegios donde naciste. Me criaron las mujeres de mi familia que eran amas de casa sin estudios, pero al menos yo sí tuve acceso a una educación y a la Universidad. De niña sólo tenía dos canales de TV donde sí ponían películas de Disney. ‘Bye bye, paraíso” es en parte un cuento de hadas contemporáneo sin final feliz.
¿Qué temas le interesa explorar en su cine?
Me interesan mucho los personajes femeninos y su fuerza para salir adelante de situaciones difíciles. También las historias de migración, abordarlas más directamente. Me da vueltas también el tema de querer ser artista en un contexto donde parece que eso es una fantasía. Tanto con esta película actual como con otras me gustaría que el quien las vea se sienta conmovido desde la empatía, la ternura o con sentimientos como la amargura, aunque no sean tan placenteros.