Protagonista Carlo Padial
Carlo Padial declara su devoción por las comedias de los años ochenta en ‘Pizza Movies’, protagonizada por Judit Martín y Berto Romero
Jesús Zotano
Después de haber visitado el Festival en otras ocasiones con varios proyectos, ahora salta a la competición principal. Suponemos que las sensaciones son distintas…
Mucho más distintas. Estamos entusiasmados. Y más porque pensamos que nuestra comedia remite totalmente al cine y a la relación con el cine, por lo que encuentra su forma final y su sentido en un festival como el de Málaga.
¿Cómo surge la idea de esta pareja que decide abrir una pizzería temática en torno al cine?
Una de las peculiaridades de la serie ‘Doctor Portuondo’, protagonizada por Jorge Perugorría y Nacho Sánchez, era que tenía una segunda línea de actores, entre los que estaban Berto Romero, Judit Martín, Arturo Valls, David Pareja… Y tuve una especie de revelación, especialmente con Judit, sobre lo fascinante que son los cómicos que tenemos en España. Entonces pensé en hacer un vehículo para ellos. Porque creo que tenemos unos cómicos extraordinarios que a veces no tienen el material que merecen. Una de las cosas que me encanta del cine de los setenta y ochenta son todos esos vehículos para cómicos enormes como Gene Wilder, Richard Pryor o Gilda Radner, todas esas películas que giraban en torno a ellos, a su excelencia cómica. Y quería hacer una película que remitiera a esas comedias montadas en base a lo extraordinario que es un cómico como Berto o una cómica como Judit.
Vaya presión para ellos...
Sí. Pero se lo dije a los dos: quiero veros, filmaros, escribiros las mejores bromas... Quiero crear un espacio en el que pueda aparecer vuestra mejor versión. Por otro lado, quería hacer una película que reflejara un poco el estado de desconcierto en el que estamos toda la gente que nos dedicamos a la cultura, especialmente al cine. Tengo la sensación de que todo aquello que nos gustaba tanto va perdiendo sentido y relevancia. Me parecía muy bonito hacerlo con forma casi de fábula, tipo Frank Capra, con una pareja muy naif que monta un negocio tonto del que todo el mundo se ríe. El sueño de esta pareja no es tanto montar una pizzería sino reivindicar lo que significa para ellos el cine. Yo vivo para el cine y siento que en los últimos veinte años es cada vez como menos importante.
¿Por qué cree que el cine se está diluyendo?
Bueno, porque va perdiendo relevancia. Para mí, el cine era todo. He crecido en la filmoteca viendo películas, después iba al videoclub a coger más películas y estaba todo el día persiguiendo lo que ponían en la tele, porque todavía no había internet. Y en cuestión de veinte años he visto cómo todo eso ha ido perdiendo espacio. Hasta el punto en el que estamos hoy, en el que la gente habla en términos de consumo, de plataformas, de algoritmos…Y la figura del director o directora ha ido perdiendo importancia a favor de ese término tan asqueroso como es el ‘contenido’. El cine ha perdido esa centralidad que tenía en nuestra vida. Para mí el cine era donde aprendías a vivir. Mi generación ha vivido este cambio brutal en el que la pantalla a la que todos mirábamos ya no es el centro. Y frente a eso, la película presenta una fuga, que es montar una pizzería que remite al recuerdo infantil que teníamos del cine cuando ibas a ver una peli con tus padres.
Resulta curioso que, justo ahora que tenemos todo el cine al alcance de la mano, piense que tiene menos importancia que cuando su acceso era muchísimo más limitado.
También eso es muy engañoso. Si no tienes una colección en formato físico, luego, a la hora de la verdad, la película no está en ninguna plataforma. Justo la que quieres ver nunca está. También me parecía bonito que la película reflexionase sobre eso: sobre el lugar en el que estamos hoy en relación a las cosas que nos solían gustar.
En el cartel de ‘Pizza Movies’ podemos leer la frase: “Una pareja que se quiere es algo revolucionario”.
Estoy un poco cansado del cine cínico y de los libros oscuros... Una de cada dos película que veo va de agresiones sexuales, pedofilia, todas las parejas se odian... No es lo que yo vivo. Me parece que situar en el centro de una historia a una pareja que en ningún momento cuestiona su relación, es lo más punk que se puede hacer.
También ha contado con nombres como Joaquín Reyes, Bruna Cusí, Raúl Arévalo y Miguel Noguera en el reparto.
Sí, esa es otra de las cosas que he aprendido: contar con un buen reparto hace que el coche vaya solo. Siempre que el material sea el adecuado.