Protagonistas

“El mundo está lleno de gente perdida en vida, sin conciencia de lo que le rodea”

“El mundo está lleno de gente perdida en vida, sin conciencia de lo que le rodea”

Protagonista Sergio Castro-San Martín

10.03.2026 - 00.03

Desde chile, Sergio Castro presenta una cinta basada en un mito criollo que indaga en el duelo y en la posibilidad de vivir al margen del sistema

Tamara Harillo

Participa en el Festival con ‘Mil pedazos’, que ha definido como un thriller existencialista. ¿Nos cuenta un poco sobre este proyecto?

Esta película surge luego después de estar dedicado a la dirección de series de televisión. Mi última película de ficción fue en 2015 y sentía que era momento de volver a un relato más personal, fuera de los centros, más regional y con fuerte vinculación con la naturaleza. Me acordé de un mito que conocemos los chilenos sobre un hombre que había abandonado el sistema por una tragedia familiar. Los escaladores y los camioneros lo alimentaron de por vida . Mi padre nos contaba esta historia cada vez que viajábamos al norte. ‘Mil pedazos’ es una película que tiene que ver con la esencia del ser humano, simple pero poderosa.

La película se inspira en el mito criollo. ¿Qué fue lo que más le atrajo del mito del Ermitaño de las Chilcas para llevarlo a la pantalla?

El ermitaño es una imagen que es anti sistémica, son personajes fronterizos y en este sentido el cine que me gusta y el que quiero contar es justamente ese, el de personajes que están desfasados por diversos motivos. Miguel, de alguna forma, se vuelve loco ante el mundo, pero todo lo que hace y comparte está dentro de un esquema totalmente cuerdo en su universo. La pandemia nos mostró que hay muchas maneras de vivir, de compartir y es justamente lo que hace la película.

El pulso del filme está marcado por la tragedia. ¿Ha querido explorar una dimensión más íntima del dolor?

Pienso que es el detonante. Es una película absolutamente sensorial, muy experiencial, entregándose a los sonidos, a la tierra, a los paisajes, a lo religioso, a lo simbólico, a lo místico y, sobre todo, a la amorosidad que circula en todo el relato. Es también una película que tiene que ver con la salud mental, sobre qué significa ser un loco para esta cultura. Personajes que, frente a un hecho fortuito, abandonan las vidas que tenían y cambian sus propósitos. Ahí hay un borde entre la locura y la cordura según la mirada del mundo contemporáneo.

La trama gira en torno a un padre que decide aislarse del sistema tras un accidente. ¿Cree que hoy, enre tanta saturación tecnológica, sigue siendo posible desaparecer? ¿Es un gesto de huida, de resistencia o de denuncia ante los tiempos que vivimos?

Es un acto de resistencia y resiliencia. Creo a ratos que es más sensato aislarse, ya que el mundo está lleno de gente desaparecida en vida, que no toma conciencia de lo que le rodea y quienes le rodean. Es cosas de ver a nuestros gobernantes, de mirar el genocidio y las guerras que parecen pasar por nuestros ojos como una serie más de streaming. La muerte para todos es y se vive de una manera totalmente distinta.

Este es su último trabajo, tras proyectos de éxito como ‘La mujer de barro’ o ‘La jauría’. ¿Se siente con ‘Mil pedazos’ más cercano al cine de género o de autor?

Esta es una película de autor, muy personal y artesanal. Es un cine con mucho empuje en la actualidad, y pongo de manifiesto el histórico momento que vive el cine español, justamente con autores como Sorogoyen, Simón, Laxe, Ruiz de Azúa, o Coixet, que trabajan la mirada autoral con cruces de género. Me interesa ese cruce. En este sentido, la trama de mi película puede tener aquellos aliños y convenciones del género, pero el desafío está en la entrega emocional que se plasma desde la actuación y la dirección. Y es por esto que siento que el cine latinoamericano también está en un momento histórico, tiene más componentes similares al cine oriental, nórdico o de Europa del Este. El cine referencial es la muerte del cine, para mi gusto. Necesitamos reinventar la forma, las maneras y las relaciones, y esto no solo por lo que ves delante de la cámara, también en el ecositema que está detrás.

Sergio,  ¿con qué sensaciones acude a la competición?

Es un gran regalo poder estrenar en Andalucía. La película tiene coproducción con España, así que estamos muy contentos. Málaga nos da la oportunidad de sociabilizar con la película y mostrar los temas relevantes que toca. Esa es nuestra expectativa, que genere una conversación con el público sobre la vida, la muerte, sobre la importancia del cine en nuestros tiempos y sobre generar comunidad y paz entre todos.