Protagonista Jaione Camborda
La cineasta vasca Jaione Camborda acude al certamen como presidenta del jurado de una Sección Oficial variada y con mucha presencia femenina
TAMARA HARILLO
Este año asume la presidencia del jurado del Festival de Málaga. ¿Cómo ha recibido este encargo?
La verdad que siempre es un honor que te consideren, Bueno, también es una responsabilidad y me lo tomo como tal. Al final estos premios ayudan a una película a tener más visibilidad, así que lo asumo con esa responsabilidad, claro.
Usted ha pasado por festivales como directora, presentando sus propias películas. ¿Cómo cambia su mirada a la hora de afrontar la labor de jurado?
Bueno, también comprendes mejor los criterios que a veces se dan, las dinámicas de grupo que se dan en un jurado. Pero no sé qué es lo que me pone más nerviosa, porque ser jurado también muchas veces me ha dejado sin dormir, por el hecho de ser justa con las películas.
Decidir en un comité implica también gestionar distintas sensibilidades y criterios. ¿Qué le interesa más en este sentido, el consenso o un debate más apasionado?
Yo disfruto mucho del debate apasionado, siempre que sea constructivo. Eso es lo que quizás más gozo de esta función. Pero luego al final importa también que lleguemos a un consenso en el que todos nos veamos representados, y eso es lo más complejo.
¿Ha podido mirar ya algo de la Sección Oficial?
Sí, he estado mirando un poco las películas que vienen, pero todavía no quiero investigar demasiado para ir lo más virgen posible a verlas. Obviamente, por entender el contexto de las directoras y directores que están, intento ir algo informada.
Y, de primeras, ¿qué impresión le produce sobre el papel la selección? Suele decirse que el Festival de Málaga es una radiografía del panorama audiovisual actual.
La verdad que al verlo, un poco por encima, me ha sorprendido. Tengo mucho deseo de ver muchas de esas películas. Vienen directoras y directores muy potentes y hay una mezcla de géneros y de miradas que resultan muy estimulantes. A ver qué tal.
Por deformación profesional, ¿se va a fijar más en la dirección o en el guion que en otros aspectos? ¿Qué es lo que no puede pasar por alto en una película?
Creo que la mirada de una directora es bastante holística, sabemos mirar desde muchos lugares la creación. Aun así, soy una profesional que tiene bastantes facetas. Soy también productora, guionista y, en muchas ocasiones, he hecho dirección de arte. En ese sentido, me parece que puedo mirar desde muchos ángulos las películas.
El cine español vive un momento de gran diversidad estética y temática, además de una notable relevancia internacional. ¿Cómo valora este momento? ¿Augura buenos años para nuestra industria?
Sí. Creo que ha habido una generación de cineastas valientes y también la incursión de la mujer en la dirección y en muchos lugares clave para hacer cine. Además, yo creo que ha ayudado una cierta sensibilidad desde comités de selección y de ayudas públicas, hemos vivido un tiempo en el que se ha apoyado películas con mucha sensibilidad creativa o artística y eso está dando sus frutos, tanto nacional como internacionalmente.
¿Y qué importancia siguen teniendo los festivales para abrir esa ventana al público antes de que las películas lleguen a las salas?
Hoy en día se hacen muchas imágenes y es importante que haya filtros, que haya gente que pueda ponerse en la mesa para poner en valor algunas películas. Eso siempre ayuda a coger visibilidad, entonces es muy de reseñar.
El Festival alcanza ya su 29 edición. ¿Qué opinión le merece su evolución?
Hay un enriquecimiento muy fuerte con todas las propuestas llegadas desde Latinoamérica, que además están haciendo un cine muy poderoso y que, por supuesto, entran en escena. Me parece un diálogo muy fértil.