Protagonista Alberto Utrera
‘Uno equis dos’ es la nueva película del realizador Alberto Utrera, un drama con tintes de comedia negra sobre el azar y las relaciones
CARMEN ALCARAZ
‘Uno equis dos’ es una de sus vueltas al Festival, donde ya estrenó su ópera prima ‘Smoking Club’ en 2017.
Sí, y estoy muy agradecido al Festival porque aquella película era independiente a tope y nos ayudó un montón. Nos dio visibilidad, pudimos tener un distribuidor en el cine y después dar el paso a las plataformas. Por eso me hace mucha ilusión presentar al público malagueño ‘Uno equis dos’ y tengo curiosidad por ver cómo funciona.
¿Cómo es para usted ver por primera vez a la criatura dar sus primeros pasos sola ante el público?
Es un momento muy especial. Siempre que una de mis películas está en el cine me voy a salas para ver cómo reacciona el público. Lo hice con ‘Smoking Club’ y con ‘Desmontando a Lucía’. Y siempre te sorprendes porque donde piensas que va a ocurrir una cosa, no ocurre, y sí lo hace en sitios que no sabías que iba a pasar. Es un momento que mola mucho.
La película está basada en hechos reales. ¿Cuál es la historia detrás de esta película de la que es también guionista, junto con Carlos Soria?
Hubo una historia que me contaron hace muchos años de dos amigos que jugaban a la quiniela desde que estudiaban en la universidad. Un fin de semana que estaban con sus parejas a punto de hacer el pleno al 15 empezaron a pensar en qué harían con el dinero. Y una de las parejas, a raíz de aquello, tuvo una bronca de tal calibre que se separó esa misma noche. Luego resultó que la quiniela era muy previsible y había súper poco dinero, pero aquello me dejó muy marcado. Por otra parte hace unos años yo tuve una separación un poco dura y vi como todo el mundo a mi alrededor empezaba a juzgar lo que me había pasado. Me daban consejos y establecían cómo tienen que ser las relaciones . Yo les veía y pensaba “¡si vosotros también estáis jodidos!”. Me quedé pensando en aquella combinación y se presentó la oportunidad de hacer la película, que aborda la relación entre dos parejas que aparentemente están muy bien hasta que surge la pequeña posibilidad de cambiar sus vidas radicalmente.
Buena parte de su filmografía se compone de documentales. ¿Qué importancia tiene para usted la credibilidad que se crea en la escena?
Para mí, la verdad en la escena tiene que ver con lo consciente del momento. Me gusta trabajar con los actores y actrices preparando el personaje previamente. A través de ejercicios de improvisación los vamos buscando hasta que hay un momento en el que se sienten completamente cómodos con esta persona que estamos creando. Lo que busco con esto es generar una especie de relajación a la hora de hacer la escena, de tal manera que estén presentes en el momento y no se preocupen del texto, aunque obviamente hay que llevarlo bien para que fluya natural.
Todo ello sin perder el humor, ¿no es así?
Por supuesto. Siempre digo que no hay mejor drama que una buena comedia. Cuando te ríes con los personajes siempre vas a llorar con ellos. Considero que el drama y la comedia van de la mano, porque funcionan en polaridades. Generalmente lo que hago es meter a personajes particulares en situaciones muy extremas, llevarlos al límite y, aunque estén sufriendo, se crean momentos hilarantes.