Protagonistas

“Cuando convertimos a las personas en cifras las deshumanizamos”

“Cuando convertimos a las personas en cifras las deshumanizamos”

Protagonista Daniel Sancho

08.03.2026 - 00:02

Daniel Sancho presenta ‘Viaje al país de los blancos’, cinta que interpela al espectador mostrando los aspectos invisibles de la migración

Jesús Zotano

¿Qué sensaciones tiene ante la presentación de su ópera prima en Málaga? 

Muy emocionado. Es un proyecto con el que llevamos mucho tiempo y estar en Málaga nos hace mucha ilusión.

La película está basada en la novela de Ousman Umar, en la que cuenta cómo llegó a España desde Ghana en busca de una vida mejor.

No me interesaba contar solo el viaje, sino, sobre todo, la parte que normalmente no vemos. Y saber qué pasa cuando alguien sobrevive a un viaje migratorio tan duro. La película trata sobre la empatía, de conectar entre nosotros.

Está protagonizada casi al completo por debutantes. ¿Cómo fue el trabajo con ellos? 

Sí, es una de las cosas distintas que tiene esta película. Hemos tomado unas decisiones valientes: los actores son ghaneses, no hemos buscado actores europeos para que interpreten estos personajes. 

Muchos podrían pensar que estamos ante un documental… 

No. Realmente es ficción pura y dura. Sí es cierto que hay cosas que se cuenta que son verídicas, y eso aporta verdad a la propia historia. Igual que cuando los protagonistas se emocionan, esa emoción es real.  

Asegura que es una historia que interpela al espectador. 

Sí, es una historia que habla de la libertad, de conocer el mundo, del precio invisible que muchos pagan para venir aquí… Pero sobre todo habla de solidaridad y de empatía. Queríamos mostrar algo que pasa en la vida real: muchos de nosotros desconocemos lo que hay detrás de cada persona, por lo que ha pasado y los sacrificios que ha tenido que hacer para llegar hasta aquí. Para muchos es más fácil ver a los inmigrantes como números o estadísticas. Y cuando convertimos a las personas en cifras las deshumanizamos y se vuelven invisibles. La película intenta hablar, justamente, de lo contrario: de mirar a la persona, de recuperar la empatía.

En la actualidad, muchos consideran la inmigración como la peor de las amenazas.

Sí, totalmente. La película no pretende decir si alguien debe o no emprender un viaje migratorio. No nos politizamos. Es un tema que, evidentemente, llena un montón de titulares y que es un problema real hoy en día. Lo que intentamos es visibilizar lo es que realmente. Supone un sacrificio enorme para la gente que se juega la vida para llegar aquí.

¿Cree que ese sueño o idea que el inmigrante tiene sobre país al que quiere dirigirse puede convertirse en su peor pesadilla? 

Por supuesto. Para los inmigrantes, Europa u Occidente está totalmente idealizado. Luego, al llegar aquí, se vuelve una pesadilla. 

El drama de la inmigración está muy presente en la cinta, pero también hay una historia de superación, de dignidad, transformación personal... 

Sí, la película se centra en el viaje interior de Ousma, en lo que tuvo que dejar atrás, de cómo le afectaron los sacrificios que tuvo que hacer al llegar a Barcelona y, finalmente, lo que decide hacer para tirar para adelante.