Protagonista Luc Knowels
Luc knowels recrea en ‘Hugo 24’ una asfixiante carrera contrarreloj para lograr pagar el alquiler
Carmen Escalante
¿Qué encierra ese título tan enigmático, ‘Hugo 24’?
Es la historia de Hugo y de su hermana que viven en un pequeño piso en Tetuán, en Madrid Norte. Un día el casero llama a la puerta y les dice que le deben dos meses de alquiler y que, si al día siguiente no se van, los echa de alllí. Entonces comienzan 24 horas en las que Hugo, a contrarreloj, intenta recolectar el dinero que necesita. Además coincide que es el día de su 24 cumpleaños.
¿Dónde sitúa ‘Hugo 24’ dentro del cine actual?
Es un drama social. Lo que pasa es que al poner esa bomba de relojería de 24 horas, hace que el tiempo vaya empujando a los personajes y la película sea muy dinámica. Es como una búsqueda del tesoro. No dejan de suceder pequeños hitos en la película hasta que amanece.
Muestra un joven y el drama de la vivienda, muchas personas podrán sentirse reflejadas...
Acceder a una vivienda es un drama no sólo para los jóvenes y que se está dando en todas las grandes ciudades para todas las personas. En Málaga lo tenéis a la orden del día. En Madrid, Barcelona, Valencia… Y cada vez llega también a ciudades no tan grandes. Un drama que han sufrido generaciones pasadas y ahora especialmente los más jóvenes. Pero todo el mundo tiene ese problema de acceso a la vivienda. Tanto alquilando, que los alquileres están disparados, como la imposibilidad de reunir el dinero para la entrada a una vivienda propia. Ahora las tasas de edades de emancipación año tras año se van retrasando cada vez más.
¿Cómo lo ha reflejado en la película a nivel visual?
Hemos jugado con que, igual que el tiempo asfixia a Hugo en estar cada vez más al límite y tener menos tiempo para llegar a pagar, hemos retratado una parte de Madrid que no aparece tanto en cine. Un Madrid Norte en el que hay un contraste muy grande entre casitas y edificios proletarios, junto a grandes torres y un centro urbano laboral donde contrastan incluso el tipo de personas y formas de vestir dependiendo de sus realidades. Lo hemos reflejado de forma bastante documental jugando a un doble lenguaje muy interesante: cuando estamos cerca de los protagonistas, usamos objetivos angulares con los que estás muy inmerso en la historia. Los sientes muy cerca de todo lo que les está pasando. Cuando nos vamos lejos, jugamos con grandes teleobjetivos con los que vemos toda esa ciudad que les asfixia, viéndoles pequeñitos como metáfora de esa ciudad que les va aplastando.
¿Cómo fue trabajar con Arón Piper para el papel de Hugo?
Arón siempre fue para mí la mejor opción. Le encantó el proyecto. A nivel interpretativo lleva el peso de la película, sale prácticamente todo el rato y tuvo una actitud maravillosa en un rodaje muy duro en pleno verano. Hace una interpretación muy sutil y tiene mucha verdad.Lo acompaña Marco Cáceres que además es su mejor amigo en la vida real. Esa amistad suma muchísimo a la ficción. Por otro lado, el personaje de Marta Etura, lo escribí pensando en ella y ha hecho un papelón. Y también Greta Fernández está súper luminosa, así como Javier Pereira, que hace brutal de macarra del barrio.