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El regreso de la niña que soñó con ser actriz

El regreso de la niña que soñó con ser actriz

14.03.2026 -

Natalia Oreiro, icono del audiovisual latino, recibe la biznaga de honor en Málaga, donde pasó parte de su infancia

Carmen Escalante

Cuenta que tal vez fue en la plaza de Miraflores de los Ángeles o jugando en el Monte Coronado donde pudo soñar por primera vez con ser actriz. De los 6 a los 8 años, Natalia Oreiro (Uruguay, 1977) vivió con sus padres y fue al colegio en Málaga. Anoche el sueño de aquella niña se sublimó al sujetar entre sus manos la Biznaga de Honor del Festival, en reconocimiento a una fértil trayectoria en televisión, música, cine y plataformas que la ha convertido en una de las figuras más populares del audiovisual latinoamericano e internacional. 

La gala estuvo conducida por la actriz y dramaturga Elisa Zulueta, que destacó a Oreiro como “una intérprete fundamental que durante más de tres décadas ha sabido brillar con luz propia en todo tipo de papeles, géneros y terrenos”. También mencionó su carrera de cantante, con millones de álbumes vendidos, no sólo en Latinoamérica, sino en mercados como los de Europa del Este, Oriente Medio y Rusia. Además de actriz y cantante, Zulueta añadió su faceta de diseñadora de moda, presentadora de televisión… “Y así podríamos continuar sin parar prácticamente hasta la próxima edición del Festival de Málaga”.

Para acompañar a Oreiro en la noche de su especial cierre de círculo, subieron al escenario del Teatro Cervantes en calidad de compañeros y amigos, el director de su última película ‘La mujer de la fila’, Benjamín Ávila (que compite en Sección Oficial); la directora y productora de cine argentina, Lorena Muñoz y la directora de casting, coach y cineasta, María Laura Berch. 

La primera en hablar fue Lorena Muñoz que le dedicó un particular poema donde recopiló toda su filmografía. Tras ella, Berch reconoció tener la fortuna de acompañar a Natalia en sus procesos creativos y siempre le maravilla lo que vio el primer día: su inmenso amor por la profesion, su generosidad y honestidad, siempre con un respeto absoluto por todos los equipos detrás de la cámara. Y terminó con un simpático “Nati, tenés mucho futuro, como te han dicho en el festival”. En tercer lugar, el director Benjamín Ávila le dedicó unas sentidas palabras: “Tienes la virtud de ver siempre desde el piso diez con una mirada inteligente, intuitiva y analítica que siempre nos hace mejores. Eres muy exigente y trabajadora. Por muchos más proyectos juntos y por pisos más altos”.

Finalmente, la homenajeada subió para recoger la Biznaga y abrazarse a sus tres compañeros. Sus primeras palabras arrancaron el aplauso del público: “acabo de descubrir que yo no quería ser actriz, quería que me quisieran”. Y continuó dando las gracias a los directores y directoras que la han acompañado y la han hecho crecer. Por último, citó a su compatriota uruguayo, el escritor Eduardo Galeano: “Creo que somos la sumatoria de nuestras vivencias y recuerdos. Estamos hechos de historias”. Y concluyó: “Lo que te pasa en la infancia te queda marcado para siempre. Este reconocimiento es mucho más profundo que a mi trayectoria: le están dando este premio a la niña que fui y que llegó con una maleta cargada de sueños”.