Protagonistas

“‘Veneno’ es una serie necesaria para abrir mentes y corazones”

“‘Veneno’ es una serie necesaria para abrir mentes y corazones”

Entrevista

Protagonista Daniela Santiago

28.08.2020

La malagueña Daniela Santiago y Jedet, ambas protagonistas de ‘Veneno’, presentan esta noche la gala de clausura del Festival

¿Cómo se siente ante el reto de conducir la gala de clausura del Festival de Málaga junto a Jedet, su compañera en la serie ‘Veneno’?

Con muchísimo orgullo y también nervios. Salir al Teatro Cervantes y poder estar en frente de mi Málaga y de toda mi gente me parece un sueño. Además, poder hacerlo de la mano de mi compañera es maravilloso. Me llena de orgullo que sea en mi tierra donde dos chicas transexuales sean las maestras de ceremonias de la gala de un festival de cine. Eso no se ha visto antes nunca. Es un orgullo muy grande.

Es una alegría y también una responsabilidad...

Una responsabilidad muy grande, sí. Presentar una gala y presentar a los grandes no tiene nada que ver con ser actriz. Lo llevo con un poquito de nervios y mucho respeto.

¿Qué ha significado trabajar en la serie ‘Veneno’? 

Ha significado poder salir a la luz como artista. Llevaba mucho tiempo deseando salir a la palestra para que toda la gente pudiese conocer mi arte y demostrar que hay actrices transgénero malagueñas maravillosas. Estaba deseando que saliese la serie, que ha tenido que retrasarse muchísimo por el tema del Covid. Ya debería haberse emitido casi entera, pero esta situación ha creado mucha incertidumbre. 

Aunque solo se han visto dos capítulos por el momento, la aceptación por parte del público ha sido magnífica.   

Ha sido maravillosa a nivel mundial. Me escriben admiradores desde Estados Unidos, México..., de todas partes del mundo. Y todos entusiasmados del nivel artístico y de todo lo bonito que se está contando de la historia de Cristina y el legado que dejó. Y eso es muy emocionante. 

Claro, porque la serie le rinde un merecido homenaje a Cristina Ortiz ‘La Veneno’. 

Le hace un homenaje bien merecido porque ella, sin darse cuenta y solo con la imagen que desprendía en televisión, ya hacía mucho. Ella iba abriendo camino para que la gente entendiese que no todos somos iguales.  Y que debemos respetarnos tal y como somos. Cristina, siendo como era y teniendo la imagen que tenía, ha dado mucho al colectivo. Por eso era necesario hacerle un homenaje y contar su vida desde otro punto de vista para que la gente pueda entender la realidad de muchas compañeras que no tienen la posibilidad de trabajar en la interpretación o de modelo y que se ven obligadas a llevar una vida un poco más oscura y sórdida. Porque también hay que dar a conocer esa parte e intentar ayudar a tantísimas hermanas que viven esa situación. Aunque lo que se busca al final es que se normalice todo: que la gente entienda que ser una persona transexual no es malo y que puedes ser quien tú quieras ser y tener las mismas oportunidades que cualquier otra persona. Por eso es una serie muy necesaria para abrir la mente y los corazones de las persona. Y creo que se está consiguiendo. La valoración de la crítica es súper buena y estamos ante una serie estrella a la que le auguro muchísimo éxito.         

Conociste a Cristina en persona e incluso conviviste con ella un tiempo. ¿Esta experiencia te ha facilitado el trabajo ante la cámara o te ha condicionado de alguna manera?    

Conocía a Cristina cuando era una niña, tenía 17 años. Y cuando tienes esa edad no le das importancia. Tú lo único que tienes en esa cabecita de 17 años es salir, es divertirte, jugar y vivir la vida. No creo que me haya condicionado para nada. Cristina era muy buena, porque tenía un fondo muy bueno, pero también era muy inestable. Y por eso estuve muy poquito en su casa. Solo estuve un mes viviendo con ella. Y en ese tiempo comprendí que no podíamos seguir conviviendo juntas porque teníamos maneras diferentes de ver la vida. Ella era una mujer adulta y yo, con 17 años, sabía que tenía que volver al círculo de amistades de mi edad. La recuerdo divertida, un poquito soberbia, un poquito mandona y algo inestable... Pero me hacía reír y fue divertido. Fue una experiencia bonita. Después, lo que a mí me ha ayudado a documentarme para hacer el personaje ha sido ver muchísimos de sus vídeos y contar con unos maravillosos ‘coaches’ que nos han ayudado muchísimo. Interpretar esa etapa tan mítica de Cristina ha sido un trabajo muy duro. Y no porque la gente fuese a estar muy pendiente de esa parte de su vida en concreto, sino porque a nivel vocal, corporal y emocional he tenido que subir al cielo y bajar al infierno. Porque su vida no fue nada fácil. 

¿Y qué lección te llevas de esta experiencia?

El aprendizaje que me llevo es el corazón. Este proyecto me ha llenado el corazón de emociones muy bonitas. Me he reencontrado con una Cristina débil y vulnerable. Y eso es lo que me ha hecho entenderla y quererla. Lo que me llevo de haberla interpretado ha sido aprender a quererla por todo lo que ella no tuvo, por sus carencias afectivas. Creo que si Cristina hubiese tenido amor, si hubiese tenido al menos el apoyo de su familia, su vida hubiese sido muy diferente.  

Un apoyo que en su caso ha tenido siempre.

Mi vida ha sido muy distinta. A pesar de que cuando yo tenía 17 años no había tanta visibilidad como hoy en día y había mucha gente que no lo entendía, mis padres decidieron apoyarme. Mi familia me ha adorado desde que tengo uso de razón. Cuando decidí tomar este camino de identidad para ser quien soy hoy mi madre, en vez de echarme a la calle, lo que hizo fue abrazarme fuerte y acompañarme al médico para comenzar un tratamiento hormonal. No he tenido la desdicha de no ser querida, sino todo lo contrario. Y también he podido trabajar donde he querido, de teleoperadora, de modelo, en salas de fiesta... Por eso me costó tanto interpretar a Cristina: porque meterme en su vida y tratar de entenderla ha sido todo un choque muy fuerte, por lo iguales y distintas que somos.  

Jesús Zotano