Protagonistas

“Sin dinero también se pueden hacer cosas maravillosas”

“Sin dinero también se pueden hacer cosas maravillosas”

Entrevista

Protagonista Natural Arpajou

24.03.2022

Natural Arpajou presenta ‘Libre’, una historia para la que ha contado con la colaboración de sus alumnos, la gente del barrio y amantes del cine en general

Presentó su primer largo, ‘Yo niña’, en el Festival de Málaga hace ahora tres años. En esta ocasión viene con el segundo, ‘Libre’. ¿Cómo fue esa primera experiencia y cómo espera que sea esta? 

Si, presenté ‘Yo niña’ justo antes de la pandemia. La experiencia fue maravillosa. Era la primera vez que la presentaba fuera de Latinoamérica y no sabía cómo la iban a recibir en Europa. Pero fue maravilloso. Volví a reafirmar que el cine (el arte en general) es una manera de comunicarse entre distintas personas, culturas e incluso idiomas. El público fue muy cálido. ¡Y me lleve un premio de SIGNIS! Por si fuera poco, también hice amigas, entre ellas Carolina Ramírez, que venía a presentar su película. La conocí en un cóctel del festival y hoy es una de las protagonistas de mi tercera película... ¡La magia de los festivales! Este año siento más ansiedad aún, porque está en la competencia troncal y porque la película está hecha de modo independiente junto a un montón de personas. Si bien dirijo, siento toda la responsabilidad de presentar algo que realmente está hecho por el trabajo y el talento de muchas personas. Ojalá podamos llegar a la gente con esta historia que está contada desde el corazón mismo de donde sucede.

Usted y su equipo han podido viajar y disfrutar de la ciudad estos días. ¿Qué experiencia espera llevarse del festival?

¡Málaga es hermosa! El primer año tenía pensado irme cuando presentara la película, ¡pero el festival me atrapó! Y me quedé, ¡y me llevé un premio! Esa vez me concentré en el festival en sí. Este año estoy explorando un poco más, y lo que voy conociendo es maravilloso... el mar, el cine, cada lugarcito de la ciudad... ¡Dan ganas de quedarse y escribir otro guion acá!

Su primera película se basaba en sus propias experiencias autobiográficas. ¿En qué se ha inspirado para este segundo trabajo? 

Sí, me gusta llamar a ‘Yo niña’ una autobiografía apócrifa porque tiene elementos de la realidad pero también ficciones. ‘Libre’ tiene un germen y una realización muy distintas. Surge de que en la villa 21 (lugar de extrema pobreza) el gobierno de los Kitchner hizo algo increíble: puso un megacentro cultural en el centro del barrio con muchas actividades culturales. Entre ellas, mi taller de cine. Después de varios años, pasaron varias cosas: yo quería filmar y contar cosas que veía allí, y mis alumnos ya estaban como para filmar algo más grande que los cortos que hacían. Así que escribí el guion con Alan, uno de mis alumnos, y en 2015 empezamos a filmar de modo independiente. Ganamos el Mejor Work in Progress del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y empezamos a crecer y a sumar gente del barrio, profesionales de la industria, actores amateurs y otros de más trayectoria, todos trabajando de manera gratuita... El rodaje se hacía de a poco, en fines de semana... La idea era transmitir una realidad lo más honesta posible; fue un gran trabajo grupal. En el set me decían “profe”. Casi todos eran alumnos, y los que no lo eran terminaron por llamarme también así. 

¿Qué va a encontrar el espectador en la película?

La historia es una realidad que pasa constantemente... En un comienzo queríamos hacer un final esperanzador, pero la policía mató al hijo de una compañera de trabajo de la Casa de la Cultura, solo por ser de la villa, y quisimos mostrar ese dolor que lamentablemente es más frecuente que los finales felices. De todos modos, más allá del contenido, mi intención al encarar un proyecto así era que los chicos terminaran comprendiendo lo que puede lograr el cine (lo que hizo por mí) y que quizás si siguen ese camino sus vidas pueden tener ese posible desenlace feliz. El hecho de que la película se haya hecho así, sin dinero, a fuerza de amor y deseos no solo nos dice que en los barrios hay talento sino también que sin dinero se pueden hacer cosas maravillosas.

Sus historias y sus personajes se basan en personas muy reales, en ocasiones marginales, a las que la vida no les suele tratar muy bien. ¿Qué realidad quiere retratar con eso?

Yo soy muy marginal. Nada en mi vida fue ni es convencional. Por mi crianza siempre fui rara para la sociedad, pero dentro del núcleo donde me crié también era rara. La marginalidad no es solo económica (aunque llegué a pasar hambre o no tener dónde dormir). A veces al no encajar con los estándares de la sociedad también te margina. La gente suele no entenderme, y, definitivamente, ¡yo no entiendo al mundo! Me interesan los personajes rotos, raros. En realidad creo que todos somos muy raros y únicos, pero la mayoría lo oculta en una hegemonía estética y de comportamiento que nos impone la sociedad. Y sí, a mí la vida no me trató muy bien. Me tuve que construir una vida y construirme a mí. Yo me fui de mi casa a los 17 años. Creía que ser infeliz era lo corriente. Me tomó mucho trabajo entenderlo, y cambiarlo, y el cine me ayudó. Encontré un lenguaje para que se entienda lo que quiero decir y lo que soy... El mundo y yo dialogamos mediante el cine ¡Y me hace feliz! 

Es usted una todoterreno: guionista, directora, y también se dedica a enseñar cine. Es una apasionada de este mundo. 

Sí, el cine no es un trabajo para mí, es mi forma de existir, de conocer, de viajar, de relacionarme con el mundo. Amo todos los procesos del cine. El cine es como una parte de mi cuerpo, como una extremidad más. 

¿A qué se dedicaría si no hiciera cine?

¿Qué? No podría. Amo cocinar, pero igual haría cine, escribiría y filmaría aunque no lo viera nadie. No, no existe esa posibilidad.

Prepara ya su tercer trabajo: ‘Unicornio’. ¿En qué momento está?

¡Está filmado! Corrí inmediatamente al festival. ¡Cuando vuelva empiezo la edición!

¿Vendrá a Málaga también con esa tercera película?

Claro. Bueno, yo la enviaré pero serán los programadores quienes decidan si está o no. Es muy distinta a las anteriores. Volví al cine industrial con unos productores maravillosos. Tiene partes de extremo realismo y otras de fantasía, y partes musicales. ¿Qué dirán los programadores? (risas). Espero que les guste.

¿Se imagina con una Biznaga?

Mira, trato de no pensarlo, aunque esa imagen se me viene a la cabeza. Poder mostrar la película ya es una felicidad. Participar del festival ya es un regalo. El premio sería un empuje para seguir filmando. Se juntaron un grupo de marginales e hicieron esto ¡Imagínate si nos premian!

Cristina Cortijo Bon