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“Quiero representar a la parte más oculta del cine, a los que están detrás de lo que se ve”

“Quiero representar a la parte más oculta del cine, a los que están detrás de lo que se ve”

Homenajes

Protagonista Mariano Barroso

20.03.2022

Mariano Barroso recoge hoy el Premio Málaga al conjunto del cine español, un galardón muy especial que se concede con motivo de la 25 edición del festival

Decía el año pasado que ha perdido la cuenta de las veces que ha venido al festival. Pues ya suma otra… 

Sí, he perdido la cuenta pero me encanta haberla perdido. He venido muchas veces. Me encanta el festival, la apuesta que hace, su organización, el nivel de las películas, el trabajo que me consta que se hace para buscar lo que entienden que va a ser más interesante para el festival, para la programación, para el público… Sí, la verdad es que me encanta venir. Vengo cada vez que puedo.

Entiendo que esta ocasión debe ser especial, porque viene ni más ni menos que representando al cine español en este tributo que le rinde el festival.

Sí, y qué responsabilidad, por cierto. Quiero representar sobre todo a la parte más oculta del cine, a todas esas personas que están ahí detrás de lo que se ve, debajo de la punta del iceberg. A todas esas personas que están trabajando durante meses o durante años para conseguir eso que luego se ve en apenas una hora y media o dos horas. Toda esa gente, que es la que el público no conoce, es la que realmente va a recibir ese premio. Yo solo soy quien los representa.

Una edición especial, la del 25 aniversario, requería un premio especial. Así es como explica el festival la concesión de este galardón. ¿Qué supone este premio para el cine español? 

Es un reconocimiento mutuo, del festival al cine y del cine al festival. El festival es una referencia para el cine español y para el cine en español, y es una referencia a nivel internacional. Es un marco de lujo en el que presentar las películas. El Festival de Málaga y el cine español forman lo que podría considerarse un matrimonio, porque juntos han hecho este camino en estos 25 años y juntos han ido creciendo. El premio y el reconocimiento se lo da el festival al cine español pero el agradecimiento va en sentido inverso, es del cine español al festival de Málaga por servir de altavoz y por servir para impulsar nuestro cine y hacer que llegue al público.

Usted ha pasado por todos los festivales de España y supongo que por no pocos fuera de nuestro país. ¿Qué distingue al Festival de Málaga del resto? 

Pues es algo que entendí muy bien el primer año de la pandemia, hace dos ediciones. Entonces la pandemia estaba desatada y se estaban cancelando todos los actos y celebraciones. La organización del festival, con Juan Antonio Vigar a la cabeza, hizo una apuesta decidida por celebrarlo en unas condiciones que no solo sirvieron para que el festival siguiera existiendo y las películas se siguieran proyectando, sino que sirvieron de referencia para todos los que vinieron después. Es decir, ese festival fue un ensayo impecable de lo que se debía hacer en esas circunstancias nuevas que estábamos viviendo. Fue un ejemplo de resistencia, de que por encima de todo está el cine, el seguir vivos, el seguir trasladando nuestra existencia. Cuando tienes que organizar eventos de celebración como festivales o como los Goya, no sabes lo complejo que es conseguir que algo así funcione, y el festival de Málaga para mí en ese momento se convirtió en un lugar de referencia. A las personas se les conoce en los momentos más duros y más difíciles, y el festival en ese momento se convirtió en un lugar de referencia. 

¿Cómo ve la evolución en estos 25 años? ¿Es muy diferente el festival que conoció en sus orígenes al de hoy? 

Sí, totalmente. Además, me parece que ha hecho una apuesta muy inteligente al abrirse a todo el cine en español. Se ha abierto a un cine que es nuestro referente también. Hay tantos actores latinoamericanos, tantas actrices, tantos cineastas que hacen cine con nosotros, que comparten equipos, que comparten proyecto, que era de alguna manera el crecimiento lógico y natural. Está creciendo además de una manera muy buena con el apoyo de las instituciones que soportan el festival, del Ayuntamiento de Málaga y su alcalde. Más allá de las luchas partidistas a las que estamos acostumbrados, en este caso se está actuando para lo esencial, que es apoyar lo que es de todos, y el cine español es de todos. Podría intentar decir algo malo del festival, pero no tengo más que palabras de agradecimiento, de elogio y de reconocimiento. 

El festival ha servido de plataforma a numerosos directores noveles que ya ocupan un lugar importante en el cine español, como Laura Mañá, Daniel Guzmán y Carla Simón, por citar a algunos. 

Es que el festival es la plataforma del cine español. Es el trampolín para nuestras películas, para nuestras producciones, nuestros proyectos. Es esencial. 

Acaba mandato este año como presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, posiblemente uno de los mandatos más difíciles debido a la pandemia. ¿Qué balance hace?

Pues aún nos quedan tres meses; todavía podemos hacer cosas (risas). Es un privilegio. Poder representar al cine español y estar rodeado de personas que se dejan la vida y la ilusión en esto es un privilegio.

Durante su mandato, los Goya han salido de Madrid para venir primero a Málaga y después a Valencia. ¿Cree que se seguirá esa tendencia? 

Yo creo que es una tendencia muy positiva. Cuando vamos a otras ciudades notamos el calor de la gente y lo unida que está la gente al cine español. Esto en Madrid es más difícil de percibir, porque en Madrid se difumina, te tienes casi que recluir. Cuando vamos por ahí a otras ciudades, notas que es una celebración de toda la ciudad y de toda la gente. 

Ha sido director, guionista, presidente de la Academia… ¿Le falta algo por hacer en el cine?

Lo bueno del cine es que es inagotable. Puedes hacer películas y películas y siempre tienes la sensación de que lo puedes hacer mejor y de que te queda mucho por aprender. Eso es algo que te alimenta y que tira de ti, que te hace sentir que queda mucho por hacer. Cada película es un universo, un mundo, un lenguaje… Me queda, me queda mucho por hacer. Tengo algunos proyectos en marcha.

Entonces, ¿le seguiremos viendo por el festival?

Claro que sí.

Cristina Cortijo Bon