Protagonistas

“Me interesa el tipo de cine que refleja la realidad”

“Me interesa el tipo de cine que refleja la realidad”

Entrevista

Protagonista Sandra Kogut

27.08.2020

Desde Brasil la directora Sandra Kogut aterriza en el concurso con un retrato social basado en uno de los casos de corrupción más sonados del país.

Llega al Festival con ‘Três Verões’,  un título que suena a vacaciones pero que esconde mucho drama. ¿Qué nos cuenta de ella? 

Los años en los que se desarrolla la película (2015, 2016 y 2017) fueron periodos de intensos dramas políticos en Brasil. Todo el país seguía los escándalos de corrupción en los medios como si estuviera viendo una telenovela en tiempo real. En ese momento se decía, medio en broma y medio en serio, que si los brasileños antes se sabían de memoria los nombres de los once jugadores de la selección de fútbol, ahora todos sabían los nombres de los once ministros del Supremo Tribunal Federal. ‘Três Verões’ surgió de mi deseo de dialogar con lo que sucedía en Brasil en ese momento. 

La película pone cara a las víctimas invisibles del sistema. Madá, la protagonista, es el reflejo de esa sociedad brasileña: hay que salir adelante y, a poder ser, con una sonrisa. ¿Me equivoco?

En ese contexto de corrupción política, me surgió una pregunta: ¿qué les pasa a quienes orbitan alrededor de los ricos y poderosos cuando sus vidas se desmoronan? ¿Cuáles son las consecuencias para los empleados cuando sus jefes van a la cárcel? Porque nunca vimos a estos personajes. Eran invisibles, estaban fuera de escena, o eran solo extras en las historias que se contaban todos los días en los periódicos. Pero todos  en la película, tanto pobres y ricos, hablan de dinero todo el tiempo, ya sea por codicia o desesperación. Todo el mundo está lidiando con el sueño, o más bien pesadilla, neoliberal, la idea de que es necesario aprovechar todas las oportunidades, sean las que sean. Es el mundo del sálvese quien pueda. Creo que eso dice mucho sobre el momento actual.

También hay un fuerte componente de crítica social hacia lo sucedido. ¿Cómo se enfrenta a llevar a la gran pantalla el mayor caso de corrupción de Brasil? 

Durante la búsqueda de localizaciones, a veces parecía que estábamos trabajando en un documental. Nos encontramos con casas cerradas cuyos dueños habían huido, empleados desorientados, documentos de listas de deudas. A veces, un empleado de estos condominios de lujo decía algo que ya estaba en nuestro itinerario sin tener ni idea. Algunas personas simplemente nos hablaron de forma anónima y tuvimos muchos problemas con los permisos. La realidad también se convierte en laboratorio de diálogos y situaciones. Esta intersección entre ficción y realidad es siempre muy rica y ayuda a mantener viva la película durante todo el proceso. Siempre me ha gustado trabajar en esta frontera. Y al final, lo que realmente cuenta es el aspecto humano, los personajes, nuestra conexión con ellos. Dicen que nunca deberíamos hablar de asuntos de la realidad cuando todavía están ocurriendo, pero lo encuentro bastante fascinante. En este caso, todos sentimos un deseo de hablar sobre lo que estaba pasando en Brasil. Filmamos justo antes de las elecciones de 2018, que dieron como resultado el ascenso al poder de un candidato de extrema derecha. Estaba claro que la película era en realidad un retrato de este momento inmediatamente anterior, justo antes de una gran oportunidad. Al ver la película nos dimos cuenta de que las señales estaban todas ahí, pero nadie las veía.

‘Três Verões’ es su tercer largometraje tras dirigir además cortometrajes y documentales. ¿Qué ha cambiado en este con respecto a sus anteriores trabajos? 

Fue una película que se hizo rápidamente y con muy poco dinero. El proceso fue muy diferente a mis películas anteriores, donde siempre tuve tiempo, fui capaz de inventar formas de hacerlas durante el proceso. Esta película nació de una urgencia. Quería hablar de ello y faltaba tiempo y financiación. Pero si no lo hacía en ese momento, nunca lo iba a poder hacer. Pude reunir a este elenco maravilloso, todos aceptaron y se sumergieron en el proyecto. Se hizo con una energía increíble. 

Lo que sí continúa es la temática social en esta película. ¿Es el campo que más le interesa explorar en el cine? 

Cuando voy a hacer una película, no hago este tipo de cálculos. Siento una gran necesidad de hablar de un tema, de contar una historia. Hasta que se vuelve imposible no hacerlo. Luego, con la distancia, entiendo mejor dónde está ubicada la película. Ciertamente estoy interesada en un tipo de cine que se refleja en la vida. Y al haber nacido y crecido en  Brasil, uno de los países más desiguales del mundo, estas son las historias que me interesan, que me emocionan.

Desde que se abrió a panoramas latinos, el Festival de Málaga siempre ha contado en Sección Oficial con películas brasileñas, algunas consiguiendo incluso premios. ¿Puede presumir el cine brasileño de ser una industria consolidada y fuerte?

En los últimos 20 años, el cine brasileño ha dado un salto, gracias a la implementación de políticas públicas que lo hicieron posible. Se pudo hacer cine en Brasil, hacer un cine diferente que venía de todas las regiones del país, con variadas propuestas. Y así se consolidó el cine brasileño. Lamentablemente, las artes, así como la educación, el medio ambiente y la democracia adecuada, se encuentran actualmente bajo ataque en el país. Temo  a un gobierno extremista que nos ha declarado la guerra a todos. Todo está detenido. Y la pandemia ha agravado aún más lo que ya era una situación dramática. No sé cómo será seguir haciendo cine en Brasil.

La cinta ha pasado con buena suerte por varios festivales internacionales. ¿Qué espera de su participación aquí? 

No lo sé, sinceramente. Pero amo este Festival. Lástima que no podré asistir en persona por la coyuntura actual, pero estoy muy feliz de que la película participe allá. 

Tamara Harillo