Protagonistas

“Los incorruptibles dan miedo porque son más difíciles de manejar”

“Los incorruptibles dan miedo porque son más difíciles de manejar”

Entrevista

Protagonista Jorge Coira

18.03.2022

Jorge Coira abre la sección oficial con 'Código Emperador', un thriller protagonizado por Luis Tosar que nos lleva hasta las entrañas de los servicios de inteligencia

Su película abre esta noche una de las ediciones más especiales del festival, la del 25 aniversario, ¿cómo se lleva eso? 

Pues con mucha alegría y con una sensación de honor. Participar como película inaugural en cualquier edición ya sería una gran alegría, pero en un año tan especial la alegría es mucho mayor. Este es un festival que siempre ha mostrado mucho cariño hacia el cine español, con lo cual es una auténtica alegría.

Es la primera vez, además, que la inauguración se lleva al Martín Carpena para dar cabida a más público. ¿Cómo imagina esa proyección en el palacio de los deportes?

Nunca estuve en el Martín Carpena pero a mi cabeza me viene algo parecido al Festival de San Sebastián con el velódromo de Anoeta. He estado en alguna proyección allí y este tipo de proyecciones son como muy populares. Es algo como de mucha conexión con el público, algo muy lúdico, de puro disfrute del cine. Es lo que espero que ocurra. Ya lo descubriremos esta noche.

No es su primera vez en el festival… 

No, vine con la primera película que hice, ‘El año de la garrapata’, que se estrenó en la sección Zonazine. Me lo pasé muy bien. Traíamos actores bastante conocidos por el mundo de la televisión, como Verónica Sánchez, y lo recuerdo como una gigantesca locura muy divertida. Tuvimos que salir corriendo de la sala de cine por el acoso de los fans. Le tengo mucho cariño al festival. Poder volver años más tarde con esta película es como que se cierra el círculo.

‘Código Emperador’ es un thriller de intriga que se adentra en las entrañas del Estado y de los servicios de inteligencia. ¿Cuánto tiene de real? 

La película es una ficción que se inspira en la realidad, en muchos casos en noticias reales de las que es muy difícil saber qué parte es real y qué parte no. Es un mundo tan opaco, tan oculto, que es muy difícil acceder a él. Montamos una ficción sobre ese terreno en el que se pueden desarrollar conflictos muy interesantes y muy potentes. 

El subtítulo de la película se pregunta qué es el poder. ¿Tiene usted una respuesta para eso? 

A mí me interesa más en el cine lo de plantear preguntas que lo de dar respuestas. La película intenta eso, más que dar respuestas firmes, generar dilemas, colocarte en una situación en la que las cosas no son fáciles. Para la pregunta de qué es el poder no creo que exista una respuesta sencilla. Cualquier respuesta sencilla es una simplificación. Probablemente la respuesta más cercana sería la de la información: quien controla la información controla el poder. En el entorno del poder y en el entorno de las élites es mucho más complejo que eso, y es al mismo tiempo muy apasionante porque es muy puramente humano, muy de carne y hueso. Somos muy fallidos como seres humanos y el entorno del poder recoge esa naturaleza humana de una forma muy directa. 

Uno de los personajes dice que todo se basa en equilibrios, que todo el mundo tiene que tener algo que esconder y que temer, porque si no igual a alguien se le ocurre empezar a descubrir las miserias de los demás. 

Sí, yo diría que eso está muy en el día a día de muchos entornos del poder. Yo siempre tuve la sensación de que el mundo de la política debe de ser extremadamente desagradecido porque sabes que en el momento en que alguien toca poder, va a haber alguien investigando su pasado para ver si encuentra algo sucio para poder hacerle daño, y si no lo encuentra, va a haber alguien dispuesto a crearlo aunque no sea real. 

“No hay nada más imprevisible que un político sin muertos en el armario”. Esa frase es tremenda...

Sí, las personas incorruptibles dan miedo porque son más difíciles de manejar. A ciertos niveles es más cómodo lo de generar ciertos equilibrios en los que unos se pueden controlar a otros y todos tienen información unos de otros. Lo podemos ver en las noticias constantemente.

Cuenta en el reparto con actores consagrados como Miguel Rellán y María Botto, y jóvenes como Alexandra Masangkay y Georgina Amorós, pero el peso de la película lo lleva Luis Tosar. Menudo actor… 

Sí, hay un reparto de personajes muy interesante y muy rico pero la película pivota totalmente desde el punto de vista del personaje protagonista, desde Juan. Apenas hay secuencias en las que él no esté. Es un personaje muy complejo y muy difícil de sacar adelante. Poder hacerlo con Luis es un regalazo por muchas cosas, porque es un actor de los mejores que uno pueda soñar. Es espectacular. Tiene esta cosa de los grandísimos. Siempre está bien, yo creo que es incapaz de hacerlo mal y hace que parezca todo fácil. No da la sensación de que cuesta, porque es un talento extraordinario. Y luego además es una persona maravillosa. Es una de las personas a las que más quiero en el mundo.

Fueron compañeros en el instituto. 

Sí, Luis y yo nos conocimos en segundo de BUP en un instituto en Lugo. Allí hicimos nuestro primer corto. Fue una locura muy divertida en la que él hacía de vampiro (risas). Desde entonces somos muy buenos amigos.

¿Lo ve como candidato a la biznaga? 

Honestamente, ni siquiera miré a qué premios podemos aspirar y creo que casi vivo más tranquilo sin esa información (risas). Los reconocimientos se agradecen muchísimo. Si llegan, estupendo, pero no pueden ser una preocupación. Procuro no darles importancia. Dicho esto, Luis se merece todos los premios del mundo porque es una cosa espectacular, es una barbaridad. Además, es extremadamente generoso con sus compañeros. Les ayuda a estar mejor.

Han rodado en numerosas localizaciones: Galicia, Madrid, Bilbao, Budapest y Panamá. ¿Cómo se lleva un despliegue como este en plena pandemia? 

Pues con muchas PCR y muchos controles (risas). Durante un tiempo temí que esto pudiera afectarnos o que tuviéramos que cambiar o eliminar alguna localización para hacer algo más asequible, pero afortunadamente no ha sido así. Arrancamos el rodaje en Bilbao, luego hicimos el grueso del trabajo entre Madrid y Galicia, y finalmente fuimos con equipos más reducidos a Hungría y Panamá. Acabar el rodaje en Panamá fue una grandísima experiencia.

Lo celebrarían… 

Bueno, no ha habido fiestas ni grandes celebraciones porque no hemos podido hacerlas. Ya tengo ganas de que vuelvan las fiestas de fin de rodaje (risas).

La película, además de en el festival, se estrena también este fin de semana en las salas de cine. Están de enhorabuena doblemente.

Sí, y eso es algo que me gusta mucho. El hecho de poder hacer coincidir ambos estrenos le da una dimensión mucho más popular. Por otra parte, está el hecho de volver a las salas y recuperar la proyección en pantalla grande. Esa cosa social del cine, de compartir, de que nos cuenten historias mientras estamos reunidos.

Cristina Cortijo Bon