Protagonistas

“Las imágenes pueden mentir incluso más que las propias palabras ”

“Las imágenes pueden mentir incluso más que las propias palabras ”

Entrevista

Protagonista David Martín-Porras

21.03.2022

David Martín Porras vuelve a Málaga con una película sobre los dramas de la guerra y el uso intencionado de la información

¿Qué historia se esconde tras ese candente título? 

Es una película muy bestia, no va a dejar indiferente a nadie. Creo que el que vaya a verla nunca la va a olvidar. Es muy potente, trata un tema muy controvertido como es la guerra, pero desde el punto de vista de cómo nos la cuentan. Por suerte, no hemos estado en ninguna, pero todos sabemos de las guerras de Ruanda, de Irak y ahora de Ucrania por lo que nos dicen de ellas. En eso se basa la película, en la construcción del relato. Lo hemos contado en clave de thriller y misterio. Es muy entretenida, va a tener al espectador pegado a la butaca hasta el final, con un plot twist muy sorprendente.

Se trata de una adaptación de una obra de Guillem Clua, Premio Nacional de Literatura, que, además, ha participado en el guion. ¿Cuánto ha cambiado ‘La piel en llamas’ de la original?

Está basada en la obra de teatro del mismo nombre y la magnitud de la obra descansa en el virtuosismo de los diálogos y en las grandes interpretaciones. Estos son también los dos grandes valores de la película. Su guion es maravilloso. La película es muy fiel a la obra teatral. Guillem participó en la adaptación y le parecieron bien los pequeños cambios que hicimos. La parte final donde se resuelve todo es una escena añadida, pero quise asegurarme que no dañara el espíritu de la obra. Traducir un texto teatral al cine es un reto, hay que mantenerlo dinámico y que las imágenes eleven el texto. Espero haberlo conseguido. 

Sin hacer spoiler, David, la película nos enseña qué peligrosas son las medias verdades, ¿no? 

Sí, pero sobre todo la importancia del punto de vista. La historia parte de un fotógrafo que se hace muy famoso por una imagen infame captada en la guerra, a él le reconcome porque podría haber ayudado a la víctima. Me interesa el tema de la fotografía porque asumimos que si algo está fotografiado es real, es objetivo. Entonces exploro cómo las imágenes pueden mentir tanto o más que la palabra. Eso lo vemos hoy en día en las redes sociales, en la utilización mercantilista de las imágenes que nos llegan desde Ucrania. ¿Qué aporta poner abriendo un informativo un edificio de viviendas derruido tras una bomba? ¿Eso es información o espectáculo? Pero interesa. Genera clicks y se hace viral. La guerra vende. 

Del enfrentamiento paternofilial de ‘The Chain’, su anterior largo, pasa directamente al conflicto armado, a una zona de guerra. ¿Qué hay en la confrontación que le atrae tanto?

Ambos proyectos tienen en común el hilo conductor de las tramas, que es un protagonista con un gran secreto. Lo de ocultar tu verdadera identidad es algo que llevo muy dentro por mi educación y mis circunstancias. Entonces empatizo mucho con esos personajes. Pero en realidad es algo universal, todos escondemos algo por vergüenza o por miedo al rechazo.  

Una historia dura requiere de la implicación total para dar vida a unos personajes muy intensos, profundamente marcados por diferentes ángulos de la tragedia ¿Cómo ha sido trabajar esto con los actores?

El texto era tan sólido que los actores se lanzaron de cabeza al leer el guion. Ha requerido de un compromiso muy fuerte porque hay escenas bastante incómodas y violentas. Pero los actores tienen un trabajo increíble. Para mí el que más va a sorprender a la audiencia es Fernando Tejero, ya que estamos acostumbrados a verlo en papeles cómicos y hace un trabajo dramático brutal, va a ser uno de los grandes villanos del cine español. En pantalla está totalmente repulsivo, te lo quieres cargar. Y ellas son increíbles, me siento muy afortunado de haberlas encontrado gracias a la labor de la directora de casting.

David, qué oportuno el momento en el que llega la película...

Es una desgracia. Guillem empezó a escribir la obra durante la guerra de Irak y ahora se presenta su adaptación cinematográfica en plena invasión de Ucrania. Me da tristeza saber que estoy tratando un tema que siempre estará de actualidad. No esperas un estreno en este contexto. Espero que  al menos la película sirva y se entienda como denuncia.

Vive a caballo entre Estados Unidos y España y en ambos países se dedica al audiovisual. ¿Ve diferencias en la manera de hacer cine entre un sitio y otro?

Mira, te lo resumo a modo de chiste. El nivel de profesionalidad y exigencia es el mismo, la única diferencia entre rodar en España y en Estados Unidos es el corte para el bocadillo (risas).

La película se presenta hoy en Sección Oficial no competitiva. ¿Estar fuera de la pugna por las Biznagas hace que se relaje más?

Honestamente, la presión que más me importa es la del público. Al final los premios los deciden cinco personas y yo, que me considero profundamente democrático, me interesa más lo que opine la mayoría. Quiero compartirla ya con la audiencia, estoy nervioso y emocionado a partes iguales.

Vuelve al festival en un año especial, el 25 aniversario. Aquí estuvo en el apartado de cortometrajes, con algunos como ‘Inside the Box’, nominado además al Goya. ¿Cómo se toma este regreso?

Vengo con la sensación de haber crecido un poquito, como que ya me he hecho mayor. Es maravilloso volver con mi primer largo en español y estrenar en Málaga es un orgullo. Es un festival de referencia que ha ido ganando con los años y me siento afortunado de formar parte de su historia.

Tamara Harillo