Protagonistas

“Hay que confiar en el poder transformador del cine”

“Hay que confiar en el poder transformador del cine”

Entrevista

Protagonista Carla Simón

19.03.2022

Tras su dorado debut en este festival, Carla Simón vuelve a Málaga con un ya exitoso trabajo que espera sirva de chute a toda la industria

Regresa al Festival de Málaga con ‘Alcarràs’, una historia familiar que transcurre entre melocotoneros. ¿Revisita de nuevo su pasado pero desde otro ángulo? 

No es tanto una vuelta a los orígenes, pero sí hablar de mi historia familiar. Mis tíos cultivan melocotones en Lleida y aunque yo no me crié ahí, he ido muy a menudo. Es un sitio que me fascina. Hablo de algo que conozco pero la historia en sí es inventada. Surgió a raíz de la muerte de mi abuelo, que me hizo poner en valor su legado y esa tierra que heredaron mis tíos. Es una manera de hacer agricultura que existe desde el principio de la humanidad y ahora está desapareciendo porque hay otros modelos. La gente está abandonando la tierra, porque no tienen una manera de sobrevivir con dignidad y hay poco relevo generacional. Observar un mundo que se acaba fue la idea de esta película.

Ha rodado con actores no profesionales, de hecho son agricultores de la zona. ¿Cómo ha sido dirigirlos?

Ha sido una experiencia muy bonita porque no se han rodado muchas películas en Lleida y la gente se volcó. Creo que vimos a nueve mil personas, fue una burrada. Luego fuimos haciendo pruebas para ver quién servía para actuar. Fue un proceso largo, estuvimos un año enterito con eso, los ensayos fueron esenciales. Se vuelve todo muy caótico pero como hay caos está muy vivo, es muy de verdad. Para hacerlo, me alquilé una casa en Lleida y ellos vinieron por allí durante tres meses, no todos a la vez, sino que hacíamos combinaciones de personajes para ver cómo funcionaban. Fuimos creando poco a poco esas relaciones para que hubiera una memoria compartida entre todos y convertirlos en una familia.

Habla de la familia, la tradición, el arraigo, las raíces. ¿Qué cabida tienen esos valores en esta sociedad en constante cambio?

La tradición y el cambio están muy presentes en la película a través de las placas solares. Me parecía interesante que fuera precisamente esto lo que quisiera poner el propietario de las tierras porque sus pretensiones son lícitas. ¿Por qué va a tener que respetar un acuerdo de palabra que hablaron sus abuelos durante la Guerra Civil? Él quiere algo nuevo y encima está bien porque es energía renovable y el mundo la necesita. Me gusta poner a los personajes en ese tipo de situaciones, de dilemas. Y al final todos pueden tener razón. Para mí lo potente de esa tradición es la manera respetuosa que tienen de labrar la tierra. Te preocupas por ella porque se la vas a dejar a tus hijos y a tus nietos, por tanto tienes que cuidarla.

Eso se puede extrapolar también a su manera de hacer cine. ¿Hay que buscar un hueco para esas voces personales y con discursos diferentes? 

Es totalmente paralelo la manera de recoger la fruta con el cine que hacemos. Es un trabajo muy artesano, que da sus frutos pero tienes que recogerlos uno a uno. Requiere tiempo y dedicación. Se hace en pequeño. Evidentemente, hay otros modelos de hacer cine, pero mi manera implica mimar las cosas. Estamos en un momento delicado después de la pandemia, pero siempre tiene que haber espacio para estas propuestas.

¿Y qué hace falta para que esto ocurra, para que salgan más cintas como ‘Alcarràs’?

Para empezar, dando más presupuesto. Este tipo de cine necesita visibilidad, si no pasa desapercibido y la gente no va a verlo. Lo distinto que ha ocurrido con ‘Alcarràs’ es que tenía más presupuesto del que estamos acostumbrados, porque es una coproducción. Cuando tienes más dinero, como cineasta puedes llevar a cabo mejor lo que tienes en tu cabeza, ser más ambicioso en tiempos de preparación y rodaje. Cuando se invierte en este tipo de cine de repente viaja y el mundo descubre un territorio que no sabía que existía. Eso pasa por confiar en la cultura y en el poder que tiene el cine. No verlo como industria sino como arte con una capacidad transformadora, de llegar lejos. 

La película no ha podido tener mejor presentación, con ese Oso de Oro en el Festival de Berlín. ¿Cómo está viviendo este momento? 

Ahora ya más tranquila pero todo ha sido muy loco. Cuesta creerlo. Presentamos la película cuando todavía la estábamos editando, fue una apuesta muy acelerada y casi no habíamos tenido tiempo de digerir que la habíamos acabado cuando ya estaba enseñada. Y como por el covid, el festival de Berlín fue más corto, nosotros la presentamos un martes, nos llamaron por la noche para que nos quedásemos y al día siguiente era la gala. Fue todo tan seguido que no sabía ni qué había pasado. Me alegra muchísimo que todo el mundo esté tan contento con esto, que una película de aquí se haya traído el premio a casa. 

Y lo de que haya sido un hito histórico, ¿le pesa? 

Me lo tomo como un dato más. Está bien, pero lo importante es el hecho de que, como cinematografía, te da un chute de autoestima en todos los sentidos, que es lo que he sentido con mis amigos de la industria. Nos da fuerza a todos. Eso es más valorable que el premio en sí. Sobre todo este año, que salen películas españolas muy potentes y seguramente vamos a tener representación en festivales como Cannes, Venecia, San Sebastián… Estoy convencida de que va a ser un buen año. Si en algún momento estábamos un poco decaídos o dudando de nuestra cinematografía, ya evidentemente no lo vamos a hacer. Será increíble todo lo que va a pasar.

Muchas de ellas las podremos ver en este certamen, al que vuelve después de ganar hace cinco años con ‘Verano 1993’, su ópera prima. ¿Qué supone estar de nuevo aquí?

Me hace muchísima ilusión volver a Málaga porque la siento mi casa, después de todo lo que ocurrió aquí con ‘Verano 1993’. Para nosotros es una fiesta, venimos gran parte del equipo y tenemos ganas de reencontrarnos con el festival. Creo que ha sido una buena decisión estar fuera de concurso, se nos hacía raro porque lo que nos apetece es disfrutar en Málaga, presentar la película, que el público la vea y celebrar todo lo que ha pasado. Espero tener tiempo para ver películas porque la selección es muy interesante, hay títulos que no me quiero perder. Está ‘Cinco Lobitos’, la peli de Nely Reguera, la de Meritxell Collel que está en Zonazine... Hay mucha variedad, refleja que es una temporada de cine muy rica. 

Tamara Harillo