Protagonistas

“Esta es una historia que de alguna forma estaba condenado a hacer”

“Esta es una historia que de alguna forma estaba condenado a hacer”

Entrevista

Protagonista Imanol Uribe

21.03.2022

Imanol Uribe presenta ‘Llegaron de noche’, una historia real sobre la matanza de jesuitas en la Universidad de San Salvador

Al repasar su biografía descubro que usted nació en El Salvador. ¿Hacer esta película era una asignatura pendiente? 

De alguna manera, sí. Tengo mucha vinculación con el trasfondo de esta película. Yo nací en El Salvador, estudié en los jesuitas allí y luego aquí interno en España. Digamos que es una historia que en su momento me impactó muchísimo y que de alguna forma estaba condenado a hacer.

¿También estudió en los jesuitas en El Salvador? La historia le toca entonces bien de cerca.

Sí, nací allí y me vine a España a partir de los 7 años interno, pero volvía los veranos allí y estuve yendo hasta los 12 años. Aquí estuve interno en los jesuitas en Bilbao, en Tudela y en Alicante, así que se puede decir que tengo bastante conexión con el tema. Mis padres eran vascos, todos mis referentes familiares son vascos, pero nací en El Salvador.

¿Cómo llegó a la historia de la matanza de los jesuitas en la Universidad Centroamericana? 

Es una historia que siempre ha estado ahí en la recámara, pero como muchas otras. Digamos que la chispa que despertó todo fue la lectura de ‘Noviembre’, una novela de Jorge Galán que habla de distintos sucesos en El Salvador, desde la muerte de monseñor Romero hasta la matanza de los jesuitas. Dentro de la novela había un personaje que me parecía muy atractivo, que es el de la única testigo que presenció la matanza de los jesuitas. La historia de esta mujer me pareció un vehículo estupendo para contar esta historia. De ahí surgió un poco la idea y fuimos a las fuentes. Fuimos a hablar con los jesuitas en El Salvador y con la propia Lucía, que aún vive en California.

¿Ella fue la única testigo? 

Sí, su marido estaba también por allí, pero ella fue la única testigo presencial, la única que declaró haber visto aquello. El ejército salvadoreño había hecho un cateo dos días antes para ver quiénes vivían allí para no dejar testigos, pero en ese intervalo ella y su marido pidieron refugio a los jesuitas porque estaban en plena guerra civil. Los militares no contaban con su presencia; si no, la habrían matado también. 

¿Cómo es la vida de Lucía ahora?  

El guionista Daniel Cebrián y yo fuimos a verla y estuvimos un par de días con ella y su marido. Nos contó toda su odisea. Para ella fue una especie de catarsis porque no había vuelto a hablar del tema desde hacía mucho tiempo, al menos con alguien de fuera. 

¿Ha estado involucrada en el proyecto?, ¿ha visto la película? 

Ha colaborado, sí, porque además de hablar con nosotros, Juana Acosta, la protagonista, fue también a verla. Le hemos enseñado la película terminada y tanto ella como su marido están muy contentos con ella.

Su cine siempre ha estado marcado por el contexto sociopolítico que ha vivido, en particular por el conflicto vasco. Puede decirse que con esta película sigue en esa línea.

Sí, aunque he hecho cosas muy diversas en mi trayectoria sí hay un trasfondo relacionado con el contexto sociopolítico del momento. Esta película encaja dentro de ese esquema.

Rodar esta película, pandemia mediante, ha debido ser un proceso largo y laborioso. ¿Cuánto tiempo le ha llevado?  

Es el proyecto que más tiempo me ha llevado de toda mi carrera. Hemos tardado cinco años y medio desde que empezamos Daniel Cebrián y yo a escribir el guion hasta que hemos acabado el proyecto. Ha habido varios parones, uno de ellos fundamental por la pandemia. Los interiores los hemos rodado aquí en España, en Navarra, y los exteriores en Colombia, en Cali y en Buga. Justo cuando íbamos a empezar en Colombia en marzo de 2020 empezó el confinamiento y nos mandaron para España en el último avión que salió. Tuvimos que esperar a que pasara el confinamiento para volvernos a poner en marcha otra vez y volver a rodar.

¿No habéis rodado en El Salvador?  

No, hemos rodado en Colombia por temas de seguridad. Estuvimos en El Salvador viendo los escenarios donde sucedieron los hechos y hablando con algunos de los que todavía viven que sufrieron aquello, pero rodar allí habría sido imposible. No teníamos seguridad nosotros, pues imagínate lo que habría sido mover a un equipo de cien personas. Habría sido una locura. Los propios jesuitas aquí en España nos contaron que en Cali había una universidad que recordaba un poco el paisaje de El Salvador, hasta el punto de que Lucía cuando vio la película pensó que la habíamos rodado en El Salvador.

No podemos dejar de hablar del reparto: Juana Acosta, Karra Elejalde, Carmelo Gómez… menudo plantel.  

Sí, Juana es la protagonista absoluta de la película, todo transcurre a través de su mirada, pero el reparto es muy amplio. Además de los papeles principales de Carmelo, Karra y Ben Temple, hay unos 40 personajes. Ha sido una Torre de Babel. Hay actores españoles y colombianos, por supuesto, pero también hay estadounidenses, cubanos, venezolanos, franceses…

Su palmarés está repleto de galardones. ¿Cómo sería conseguir otra biznaga?  

Lo de los premios siempre es muy relativo. Lo importante de los festivales es que son un lugar de encuentro de cineastas y que sirven para promocionar las películas. Hombre, si te dan un premio, la promoción es mayor, así que bienvenidos son, pero a estas alturas esto no me quita el sueño. Lo importante es dar a conocer la película.

Cristina Cortijo Bon