Protagonistas

“En el alpinismo se dan unos valores muy interesantes”

“En el alpinismo se dan unos valores muy interesantes”

Entrevista

Protagonista Ibon Cormenzana

20.03.2022

Ibon Cormenzana presenta ‘La cima’, una historia de superación personal protagonizada por Javier Rey y Patricia López Arnaiz

¿Sigue indagando en ‘La cima’, al igual que hizo en ‘Alegría, tristeza’, en la psicología humana y la fuerza de voluntad? 

Pues la verdad es que sí. Inconscientemente me salen estos temas. Y luego los incorporo a una u otra historia, pero siguen ahí. ‘La cima’ guarda relación en cuanto a ‘Alegría, tristeza’ en que su protagonista está intentando superar una pérdida. En ‘Alegría, tristeza’ el personaje era incapaz de superarlo por sí mismo y necesitaba de apoyo psicológico para poder volver a reengancharse con la vida de alguna manera, y en ‘La cima’ el personaje de Mateo es un tipo que para superar la pérdida decide coger las riendas de su vida de una manera arriesgada: decidiendo asumir un reto personal que es lo que cree que le ayudará en este sentido. Y ese reto personal es escalar el Annapurna, la montaña más difícil de los ochomiles que hay en el mundo.

¿Cree que ponernos metas y objetivos, por muy alocados que sean, es lo que nos hace realmente avanzar y desarrollarnos como personas?

Creo que sí. Uno de los trucos para estar bien con uno mismo es tener ilusiones, ya sean grandes o pequeñas. En el caso de este personaje es subir a una montaña muy peligrosa y en el caso de otra persona puede ser componer una canción. No es necesario que sean grandes retos, pero tener ilusión por algo te hace sentirte vivo. Y cuando uno pierde las ilusiones y la vida se convierte en monotonía es cuando se pierden las ganas de vivir. En esta película he integrado el mundo de la montaña porque soy aficionado y he conocido a personas del mundo del alpinismo en las que he percibido una serie de valores y formas de vida que me parecen muy interesantes a la hora de plantearse vivir la vida con intensidad. Una cosa que me fascina mucho de estos alpinistas es que se acercan mucho a la muerte cada día porque eso les conecta más con la vida. Ese acercamiento a la muerte para sentir que se vive más intensamente me parece un tema muy interesante.

La naturaleza, con toda su fuerza e imprevisibilidad, también habrá jugado un papel importante...

La naturaleza en la película es como un personaje más. Y es como un reflejo de la propia vida, con el yin y el yang. Por un lado, están la belleza de las salidas y puestas de sol y por otro la naturaleza te puede poner en situaciones de peligro de muerte. Y más en escenarios del Himalaya, donde si empieza a nevar o a bajar las temperaturas puedes pasar de estar contemplando una hermosa puesta de sol a estar a punto de morir.  

No pudieron rodar en el Annapurna a causa del covid, pero seguro que rodar en los Pirineos tampoco debe ser una misión sencilla. 

En los Pirineos hemos estado muchos días a la intemperie durante diez u once horas a menos diecisiete grados. Hemos tenido igual de dificultades que si hubiéramos subido al Himalaya.  

¿Aunque siempre apelamos al optimismo, no deberíamos también pensar en que el afán de superación no está al alcance de todos? 

No todo el mundo que tiene una ilusión por algo lo consigue. Y esto puede darse porque no dedica el suficiente esfuerzo, constancia o empeño para llegar a alcanzarlo. Y otras porque, aun dedicándoselo, no tiene la suerte de conseguirlo. En todo caso son caminos que a las personas les hace evolucionar a mejor por el mero hecho de intentarlo. Y que el propio camino de intentar hacer algo te va a llevar a otro sitio. El movimiento, en la vida, nos lleva de un sitio a otro. El estar parado es lo único que hace que no avances. Todo lo que hagas, aunque no sea hacia el lugar que tu querías, te está llevando a otro sitio que seguramente te habrá hecho evolucionar.  

¿Cuáles son los valores que ha visto en el mundo del alpinismo y que cree que deberíamos aplicar en nuestro día a día? 

El compañerismo, el esfuerzo para conseguir las cosas, tener ilusión por alcanzar metas y el tener aprecio por lo más sencillo de la vida: por la naturaleza, por las pequeñas cosas…, algo como apreciar un sobre de fideos de un euro a ocho mil metros. En definitiva, vivir con lo básico y vivir con la esencia de la vida y la naturaleza.  

¿Javier Rey y Patricia López Arnaiz estuvieron en su mente desde un principio o tuvieron que ganarse el papel demostrando sus cualidades con las cuerdas y el piolet?  

Fue una idea bastante preconcebida. Cuando acabamos de escribir el guion fueron los nombres que salieron. Y después quise quedar con ellos para saber si se sentían interesados en la historia y comprometerse a nivel físico, porque sabía que iba a ser una película dura. Desde el primer momento, los dos estaban interesados en sus personajes al doscientos por cien y comprometidos a lo  que hiciese falta. Semanas antes del rodaje estuvimos dando clases de escalada con ellos y viendo cómo poner inyecciones a siete mil metros y entendiendo la psicología de los alpinistas. 

En su faceta de productor ha trabajado con Pablo Berger, Mateo Gil, Julio Medem y Rodrigo Sorogoyen, entre otros. ¿Cuándo sufre más, al dirigir o al producir? 

Supongo que depende del momento de la vida, porque la ilusiones cambian. Como director se sufre más en el rodaje y después el ego sufre en el momento del estreno, que es cuando te enfrentas a saber si a la gente le gusta o no la película. A nivel anímico, que guste o no guste una película puede afectarte mucho. Como productor, en la medida en la que tienes un buen director detrás, como me ha tocado a mí en muchas ocasiones, y puedes ser capaz de controlar que la película no se vaya de presupuesto, el sufrimiento es mucho más ligero.

Jesús Zotano