Protagonistas

“El cine y el arte pueden despertar conciencias”

“El cine y el arte pueden despertar conciencias”

Entrevista

Protagonista Cristiano Burlan

21.03.2022

Cristiano Burlan opta a la Biznaga de Oro con ‘A Mãe’ (La madre), que refleja el drama de una madre ante la repentina desaparición de su hijo

¿Cómo se siente acudiendo a Málaga con su nueva película, ‘A Mãe’? 

Es un gran honor para mí. Estoy muy agradecido de poder estrenar la película en Málaga. En 2014 vine con ‘Mataram meu irmāo’ (Mataron a mi hermano) y la experiencia fue inolvidable. Así que feliz en estar de vuelta con ‘A Mãe’.

¿De dónde nace esta historia? ¿Cuál es su origen? 

Nace del deseo de seguir denunciando la mortalidad de la fuerza policial en la periferia y de denunciar el círculo de violencia y abandono del poder público delante de los problemas de numerosas familias pobres en Brasil. No es la primera película en la que hablo de ese asunto y probablemente no será la última. Hay mucha información asfixiada aquí adentro. Este horror es vivido diariamente por muchas familias pobres. En ‘Matarāo meu irmāo’ navego en la historia de mi hermano Rafael, que fue asesinado a pocos metros de nuestra casa por una milicia policial en un barrio periférico de Sao Paulo. En ‘A Māe’, el personaje de Marcelia Cartaxo es un poco de mi madre y es un poco de tantas otras madres que siguen perdiendo a sus hijos por la violencia del Estado. Vivimos una guerra civil en la cual los cuerpos periféricos siguen siendo el principal objetivo.

‘A Mãe’ cuenta la búsqueda de una madre que ha perdido a su hijo. ¿Cómo ha querido reflejar la desesperación de esta madre? 

Esta madre vive un ciclo de desesperación en busca de descubrir el paradero de su hijo. No existe desesperación  mayor que quitar a un hijo de su madre, aún más en estas circunstancias. Busqué el silencio y el dolor que vi en el rostro de mi madre y en las madres de mis amigos que fueron brutalmente asesinados por la policía. Un dolor mudo, un grito que repercute apagado por el abandono del Estado y por la naturalización de estas muertes.

¿Cree que cuando las personas viven situaciones desesperadas son capaces de afrontar sus mayores miedos?

Creo que ante la desesperación las personas son capaces de enfrentar sus miedos. A esta madre no le queda otro camino que enfrentar la búsqueda por las respuestas. El silencio y la burocracia son los obstáculos que ella tiene que enfrentar. Con eso, nos inspiramos en el mito de Antígona, que busca a cualquier costo enterrar el cuerpo de su hermano, pero es impedida por las fuerzas gubernamentales que afirman que el cuerpo debe permanecer insepulto. La vida, como se le presenta a María, personaje de la película, está llena de misterios e impunidad. Y no le parece posible construir una realidad habitable. María no acepta el silencio del mundo.  

Su cine siempre ha tenido un componente de crítica social. ¿Piensa que el cine, o el arte en general, tiene la obligación de agitar la conciencia del espectador? 

Ni el cine ni el arte tienen obligaciones. Las obras tienen sus fuerzas ontológicas de ser lo que son. Esa obligación puede corromper las obras, pues ya nacen con fines, puntos de llegada. Pero creo que el cine y el arte pueden funcionar como un despertar para obtener conciencia. Muchas veces como espectadores nos colocamos en el lugar del personaje y de sus dilemas, experimentamos la alteridad y eso puede resultar ser muy angustiante.

Pero entonces cree en la fuerza transformadora del cine comprometido.

A pesar de no creer en la obligación de que el cine debe sacudir la conciencia del espectador, creo que el cine puede provocar ese despertar. Esta película es como una denuncia, la historia de María es también la historia de Debora Silva, que perdió a su hijo en la mayor masacre del Estado de Sao Paulo, en la cual los policías mataron a más de 400 personas en mayo de 2006. Debora, incluso, es personaje de la película. Espero que el público termine la película con la incomodidad de saber que aquella historia no se terminó en la sala de cine. Infelizmente ella continúa fuera de sala con muchas madres e hijos. Creo que solo denunciando y hablando sobre eso conseguiremos desnaturalizar este terrorismo del Estado.

¿Y qué opina del cine comercial que solo busca entretener?

Las películas comerciales existen y van a seguir existiendo porque hay quienes gustan de ellas. Yo mismo muchas veces quiero ver una película comercial para olvidarme de los problemas. Me encantaría que mis películas fueran comerciales, la pena es que el mercado no lo vea así. Creo que el punto es darle oportunidad a otras películas, películas pequeñas, con presupuestos más bajos que tienen dificultad de exhibirse para que puedan encontrar su público.

Es un cineasta independiente y ‘A Mãe’ es su primer largometraje realizado con más de 100.000 euros. ¿Ha encontrado grandes diferencias a la hora de rodar con un presupuesto más elevado? 

Fue un desafío para mí hacer una película con más de 100.000 euros. Cuanto más dinero, parece que mayores son los problemas. Cuando yo hacía películas más pequeñas, con presupuestos mucho menores, sabía el nombre de todos los integrantes del equipo, tenía intimidad con todos. Un set grande a veces crea distancias, uno trabaja con personas que nunca más volverás a ver, a veces terminas la película y no te acuerdas del nombre de todos. Eso para mí es muy diferente y asustador.

¿Cuáles son, si los tiene, sus referentes del cine español? 

Admiro profundamente el cine español. Son muchos los cineastas que admiro, como Víctor Erice, Bigas Lunas, Pere Portabella, Pedro Almodóvar, Luis Buñuel y Jesús Franco.

Jesús Zotano