Protagonistas

“Con empatía comprendemos mejor nuestras diferencias”

“Con empatía comprendemos mejor nuestras diferencias”

Entrevista

Protagonista Adrián Silvestre

23.03.2022

Adrián Silvestre regresa a Málaga para competir en Sección Oficial con una cinta protagonizada por una joven trans que busca derribar clichés y abrir conciencias

¿Qué cuenta en ‘Mi vacío y yo’? 

Es mi tercer largometraje, se trata de una ficción que se permite ciertas licencias documentales, en el sentido de que lo que pone en escena es la vida de Raphi, cocreadora de la película. Narra los primeros años de su transición de género. Raphi es una chica joven y trans que se trasladó de Francia a Barcelona y tuvo que empezar una nueva vida y una nueva identidad. Estos obstáculos que tuvo que sortear los recogió en una serie de relatos que yo he trasladado en imágenes junto a ella. 

En este sentido, apela desde una historia personal a un sentimiento muy universal: la búsqueda de la identidad. 

‘Mi vacío y yo’ habla de cómo vamos forjando quiénes somos y encontrando nuestro lugar en el mundo, pero, sobre todo, cómo lo hacemos a partir y a pesar de la mirada de los demás. Siempre trabajo desde la empatía, de la convivencia, y trato de plasmar sentimientos en la pantalla para apelar las emociones del espectador. Aunque la película parte de algo concreto, que es la identidad de género, también habla de la identidad a modo general, ese vacío nos ha perseguido a todos en algún momento de nuestra vida. Pensamos que somos los únicos que lo sentimos, pero en realidad está ahí y lo vamos llenando con el aprendizaje.

Es inevitable hablar de ‘Mi vacío y yo’ y no mencionar a ‘Sedimentos’, un documental que estuvo en Málaga también el pasado año y que aborda la misma temática. ¿Son obras complementarias? 

Sí, las desarrollé paralelamente durante un largo proceso, fueron cinco años con el mismo grupo de mujeres trans. Las protagonistas de ‘Sedimentos’ también aparecen en ‘Mi vacío y yo’, aunque en ella todo gira en torno a Raphi. No diría que una es precuela y la otra secuela, se pueden ver de manera independiente en cualquier orden, pero ambas reflejan todo lo que he aprendido con este grupo, una desde el plano documental y otra hecha ficción.

¿Y qué ha aprendido llevándolos a la pantalla? 

Es mejor verlo porque lo expreso mejor con imágenes que con palabras, pero he aprendido que no podemos generalizar. Al fin y al cabo la experiencia vital es única y no se puede comparar, por mucho que las circunstancias se parezcan. Pero con empatía siempre vamos a comprender mejor las diferencias. Cuando trabajamos con grupos vulnerables, no podemos ser simplistas ni perpetuar estereotipos porque cada relato es único y se deben a unas circunstancias muy específicas. Lo que más me ha servido y lo que mejor podemos hacer es escuchar, dejarnos llevar, dejar de lado nuestros prejuicios y tratar de conectar con ellas desde lo más profundo, desde lo más visceral, que, al fin y al cabo, es lo que nos une a todos. 

En ese grupo estaba Raphi, la protagonista de esta película. ¿Qué tenía para que fuera la elegida? ¿Qué le llamó más la atención de ella? 

Influyeron muchos factores, fue como una revelación. Ella es súper sensible, muy inteligente y talentosa. Tuvo la capacidad y el acierto de recopilar en textos su proceso de tránsito con una síntesis brillante y un sentido muy cinematográfico. Tiene memoria fotográfica, así que recuerda fielmente momentos que, yo, por ejemplo, había olvidado completamente al día siguiente. Y cuando empezamos con las improvisaciones, demostró un don para poner el texto en escena de una manera muy orgánica, hasta el punto de ponernos a todos el vello de punta con tanta verdad, a pesar de no tener experiencia previa como actriz. A partir de ahí, no solo hizo la película, sino que también sacó una obra de teatro y ha estado de gira.  

Si escribir un guion a cuatro manos ya es complicado, hacerlo con seis ha tenido que ser curioso. ¿Cómo surge la colaboración con Carlos Marqués-Marcet? 

Fue un proceso paulatino. Yo empecé a escribir la película a partir de los relatos de Raphi, convirtiéndolos con ella en la primera versión del guion. Y Carlos entró después con una mirada ajena que nos ayudó con las siguientes versiones. La idea era incorporar a alguien que no nos conociera de antes y que pudiera ver la película como un espectador externo. Con él pudimos ver cómo se leía la película en términos narrativos.

Y supongo que, aunque esté nervioso por saber cómo la recibe el público, la opinión que más le interesa será la de Raphi. ¿Está contenta con el resultado? 

Está muy ilusionada, a pesar de que yo nunca dejo a mis actores ver el resultado final hasta el mismo día del estreno. En este sentido, estamos esperando el Festival de Málaga con mucha emoción, deseando desde hace meses que esto ocurra, porque no veo un momento más mágico que sentarme en la butaca junto a Raphi, agarrarla de la mano y compartir juntos la película. Confío en que le va a gustar porque está hecha por y para ella, tratando siempre de mantenernos fiel a su punto de vista.

Se trata de un tema muy actual. ¿Le influye el contexto en el que presenta la película?

Trato de ser consciente del ruido mediático que hay, pero también tengo que ser coherente y exigente con mi trabajo. Entiendo que ha nacido en un contexto en el que la Ley Trans está en la agenda pública, genera mucho debate, pero ya está aprobada y solo tiene que entrar en vigor. Tiene que desaparecer esa brecha entre la resistencia que hay en pequeñas partes de la población. Quiero pensar que son pequeñas, porque es lo que nos hemos encontrado en la realidad. Tenemos que ser firmes, no vamos a dar un paso atrás, ahora que por fin el tema tiene mayor aceptación. El cine es un reflejo de este momento.

Compite en Sección Oficial con una historia que, literalmente, se sale de lo normativo. ¿Qué expectativas trae?

Vengo pletórico. Siempre es una alegría estar en Málaga, pero esta ocasión es muy especial. Estoy en Sección Oficial y, después de dos años de pandemia, por fin vamos a poder celebrar, con cercanía, en un teatro lleno de gente y todo el aforo disponible… Llegamos con muchas ganas, somos conscientes de todas las producciones que se han hecho este año, hemos visto que la Sección Oficial es muy interesante, la competencia es dura, pero eso es un buen síntoma, significa que el cine vuelve con fuerza. Nos sentimos muy orgullosos de formar parte de esta selección.

Tamara Harillo